Noruega está dividida en 19 condados y 430 municipios (2009). El Estado ha delegado en los condados y municipios el poder de autogobernarse, el cual está regulado por medio de leyes, pero no aparece recogido en la Constitución.
El Estado está representado directamente en el ámbito local a través de las oficinas de los Gobernadores del Condado.
Los municipios son las unidades más importantes de la administración local, y son responsables de la educación primaria y la primera etapa de la educación secundaria, de los servicios sociales, de la red de carreteras del municipio, y de la regulación de las aguas, aguas residuales y la distribución en zonas. Las escuelas de educación secundaria superior y una serie de servicios técnicos están administrados por los condados. Cada uno de estos niveles de administración recibe sus rentas públicas por medio de los impuestos locales, las tasas y la dirección empresarial, y en parte por las asignaciones del gobierno central y otras instituciones públicas.
Los condados son la forma de división administrativa tradicional que se remonta a la Edad Media y la época de los vikingos, cuando los “fylkesting” locales (asambleas de los condados) todavía tenían un gran poder. El sistema de autogobierno de la Edad Media empezó a disiparse de manera gradual cuando Noruega se unificó en un solo reino. Después de la unión con Dinamarca, la autoridad empezó a centralizarse bajo la figura del rey. En 1837 se volvió a introducir la forma de autogobierno municipal.
Los condados y municipios están gobernados por gobiernos elegidos en elecciones que tienen lugar cada cuatro años. Los escaños se organizan según un sistema de representación proporcional, y el número de escaños varía de 13 (gobierno municipal) y 25 (gobierno del condado) a 85. Los gobiernos locales están dirigidos por un comité ejecutivo que consta de una selección representativa de todos los grupos políticos del condado más un alcalde. Existen unas cuantas excepciones, como Oslo y Bergen, que emplean una forma de gobierno parlamentario y establecen de este modo un gobierno local basado en los partidos políticos.
Las 18 administraciones condales (Oslo no se define como un condado desde el punto de vista tradicional) se establecieron en 1975 como nexo administrativo de unión entre el Estado y los municipios. Desde la última reforma de 1967 el número de municipios se ha estabilizado entre 420 –440.