Jóvenes emprendedores noruegos realizan su sueño en Chile

Dos jóvenes emprendedores noruegos Halvard Bastiansen y Sveinung Årseth llegaron a Chile para iniciar su empresa - con apoyo y financiamiento del gobierno chileno.

Halvard Bastiansen y Sveinung Årseth participan en el  programa chileno Start-Up Chile para emprendedores jóvenes. Bastiansen y Sveinung Årseth se enteraron del programa a través de un sitio web norteamericano, y no vacilaron en aventurarse: compraron pasajes, se instalaron en Santiago y emprendieron su proyecto Pick a Student, un portal web cuyo objetivo es conectar empresas con estudiantes.

Start-Up Chile es un programa que busca incentivar el emprendimiento en el país trayendo algunas start-ups extrajeras para que usen a Chile como plataforma para sus negocios.

El programa, dependiente del Ministerio de Economía, intenta promover a Chile como un buen lugar donde instalarse para emprender, fomentar el contacto de emprendedores chilenos con emprendedores extranjeros, y atraer a los inversionistas.

Las empresas que participan en el programa reciben US $40.000, con el único requisito de permanecer en Chile por seis meses. 

Oportunidad única

La empresa de Bastiansen y Årseth está registrada en Noruega y se dirige al mercado norteamericano. Su único nexo con Chile es que sus dueños se quedarán en el país los seis meses que exige el programa.

Para ellos la experiencia ha sido muy positiva gracias a la ayuda que ofrece el novedoso programa chileno:

- Es tan fácil iniciar negocios acá, que sería tonto perder esta oportunidad, comenta Sveinung Årseth.

Además Start-Up Chile ofrece un ambiente internacional con inglés como el idioma principal. El feedback de otros jóvenes emprendedores ”start-ups” nos ha servido de inspiración para desarrollar y mejorar nuestro concepto de negocios, dicen Årseth y Bastiansen.

Los noruegos no descartan extender su estadía en Chile y piensan informar y recomendar Start-Up Chile a otros jóvenes emprendedores noruegos, para que se entusiasmen a compartir su grata experiencia en Chile. También están comprometidos a compartir sus experiencias con sus pares chilenos: 

- El programa es muy bueno y a largo plazo puede beneficiar al país, ya que observando experiencias de “start-ups” extranjeros, jóvenes emprendedores chilenos puedan inspirarse y motivarse para hacer lo mismo, y de esa manera contribuir al desarrollo de su país, concluye Årseth.


 


Fuente: Riitta Alanen/Karoline Roti   |   Comparta en su red   |   print