Embajador Bjørndal visita ecobarrio en Maipú
Foto: Mauricio Garrido, CONAMA MetropolitanaEl Embajador Martin T. Bjørndal (izq.) y el alcalde Alberto Undurraga (der.) en la villa Cuatro Alamos, Maipú. Foto: Mauricio Garrido, CONAMA Metropolitana

Embajador Bjørndal visitó ecobarrio en Maipú

El Embajador Martin T. Bjørndal realizó una visita al pionero barrio ecológico, villa "Cuatro Álamos" en Maipú, el primer ecobarrio chileno.

Visita a la villa Cuatro Alamos
Foto: Mauricio Garrido, CONAMA RM

Foto: Mauricio Garrido, CONAMA RM

El Embajador Bjørndal respondió a una invitación de represetantes del Centro Cultural Social y del Medio Ambiente Ceibo a visitar la villa Cuatro Álamos, para conocer el proyecto vanguardista de primer ecobarrio chileno.

Ceibo tiene una relación especial con Noruega, ya que el centro realiza intercambio ambientel con habitantes de la comuna noruega Sagene-Torshov, en el marco del Programa de Amistad Norte/Sur del gobierno noruego.

El comité de amistad entre Sagene-Torshov y el Centro Cultural Social y del Medio Ambiente Ceibo de Maipú, tiene como objetivo intercambiar experiencias y trabajar para frenar el calentamiento global y adaptarse al cambo climático a nivel local.

En la visita que realizó el Embajador Bjørndal a la villa Cuatro Álamos estuvo presente también el alcalde de Maipú, Alberto Undurraga, que destacó la importancia que tiene el proyecto como ejemplo a nivel nacional. A partir de la experiencia de Cuatro Álamos, la Municipalidad de Maipú se comprometió a convertir a otras cinco villas en ecobarrios hacia el 2012.

 

Historia del primer ecobarrio

En 2006 los habitantes de la villa Cuatro Álamos de Maipú decidieron organizarse. Ante la amenaza de perder una importante área verde, los vecinos armaron un proyecto ecológico, se consiguieron fondos municipales, se adjudicaron un proyecto del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y convirtieron a su vecindario en el primer barrio ecológico del país.

Los vecinos de Cuatro Álamos construyeron un jardín de árboles nativos, crearon una plaza de árboles frutales, armaron una escuela de jardineros y fabricaron un biorreactor de compostaje para convertir los restos de la feria libre en abono para las plantas.

Los habitantes de Cuatro Álamos, que en total ascienden a 3500, participan en reciclaje de botellas y bolsas plásticas, de basura y cultivan hierbas en invernaderos y huertos. Los vecinos coinciden en que el proyecto no sólo ha ayudado a limpiar y embellecer el entorno, sino a mejorar la convivencia y a disminuir problemas como el narcotráfico.

 

 

 

 

 


Fuente: Riitta Alanen   |   Comparta en su red   |   print