Santiago, 14 de julio de 2025.- La sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico fundamental para las empresas a nivel mundial; sin embargo, un nuevo estudio revela que la falta de profesionales capacitados en modelos circulares, eficiencia energética y gestión ESG (ambiental, social y de gobernanza) puede frenar estos compromisos. Según el Green Energy Report 2025 de ManpowerGroup, el 91% de los empleadores a nivel global admite que no cuenta con el talento necesario para implementar efectivamente sus políticas medioambientales. Esto pone de manifiesto que, a pesar de que un 70% de las organizaciones ha aumentado su inversión en sostenibilidad durante el último año, la falta de personal técnico especializado podría limitar el impacto de esos esfuerzos.
El informe, que se basa en encuestas a más de 39,000 empleadores en 41 países, indica que la dificultad radica no solo en la voluntad de las empresas por ser más sostenibles, sino en la capacidad de ejecutar sus planes. “Hay una brecha de talento que frena la transición hacia prácticas más sostenibles. Esta brecha no se puede cerrar solo con buenas intenciones, sino que es necesario reconvertir y capacitar a los profesionales en todos los niveles,” señala Jorge Gamero, Gerente General de ManpowerGroup Chile. Este desafío de formación se vuelve aún más relevante en un país como Chile, considerado un ejemplo en la producción de energías limpias.
A pesar de que más del 70% de la matriz energética chilena proviene de fuentes renovables, según un informe de Generadoras de Chile, la creación de talento especializado en sostenibilidad no ha progresado al mismo ritmo. Gamero agrega que “la escasa oferta de programas educativos centrados en sostenibilidad limita a las empresas en su camino hacia la implementación de objetivos climáticos, y genera un desafío operativo que puede afectar su competitividad a largo plazo”. La falta de preparación puede convertirse en un obstáculo significativo para lograr las metas ambientales exigidas a nivel global.
El reporte también resalta la importancia de promover los llamados “empleos turquesa”, aquellos que, aunque no son directamente ambientales, son cruciales para incorporar la sostenibilidad en áreas como logística, planificación financiera y recursos humanos. Más del 47% de los empleadores consideran que la reducción de emisiones será un motor clave para la transformación organizacional. En este contexto, más del 60% de los consumidores a nivel mundial ha incrementado su preocupación por el cambio climático, lo que afecta las decisiones de compra y la lealtad hacia marcas que no cumplen con estándares de sostenibilidad.
Por lo tanto, se evidencia que estamos ante un cambio de paradigma en el que la sostenibilidad deja de ser un área aislada para convertirse en un factor que afecta la competitividad, la atracción de talento y la reputación corporativa. “La relación con clientes y comunidades, así como la percepción del mercado, se ven impactadas cada vez más por el compromiso real de las empresas con prácticas sostenibles,” concluye Gamero. La realidad actual subraya la urgente necesidad de preparar al capital humano para enfrentar estos nuevos desafíos y permitir que las empresas no solo sean parte de la conversación sobre sostenibilidad, sino que lideren el camino hacia un futuro más responsable y consciente.




