El dólar en Chile cerró este lunes en torno a los $906, moderando su avance inicial en una jornada marcada por la alta volatilidad. Durante la sesión, la moneda americana alcanzó mínimos cercanos a $903 y máximos alrededor de $908. Este movimiento refleja fuerzas contrapuestas entre el cobre, que se presenta como un sólido impulsor para el peso chileno, y un dólar global que inició la jornada firme, pero que perdió impulso tras la difusión de datos económicos de Estados Unidos. La situación se volvió aún más interesante con un cobre fuertemente alcista, que aceleró su avance hasta un 4,11%, alcanzando los $5,93 la libra, acercándose a niveles históricos.
El rally del cobre ha sido impulsado por varios factores, entre ellos, condiciones de oferta más ajustadas y tensiones laborales en el país, especialmente el conflicto en la mina Mantoverde. Además, el redireccionamiento de cargamentos hacia Estados Unidos debido a temores de eventuales aranceles ha reducido la disponibilidad de este metal en centros clave como Londres y Shanghái. Esta notable subida en el precio del cobre ha limitado el avance del dólar, ayudando a que la paridad se mantuviera en la zona de los $903 durante el día.
A nivel internacional, el dólar comenzó la jornada al alza, con el Dollar Index escalando hasta 98,8 en las primeras horas, impulsado por un aumento en la demanda de activos refugio tras la captura de Nicolás Maduro el fin de semana, lo que elevó la tensión geopolítica en la región. Sin embargo, el impulso que mostró inicialmente el dólar se fue moderando gradualmente a medida que los inversores percibieron un menor riesgo inmediato. La situación fue especialmente marcada tras la publicación de un ISM Manufacturero más débil de lo esperado, que reveló la contracción más pronunciada del sector fabril desde 2024.
Con la baja en el ISM, el Dollar Index recortó gran parte de sus ganancias y hacia la tarde operó con variaciones acotadas, oscilando entre 98,05 y 98,5. Este movimiento dejó al dólar local sin una tendencia clara, aunque se mostró altamente sensible a los cambios en el precio del cobre y a la data económica proveniente de Estados Unidos. Este escenario plantea un entorno incierto para los operadores, que deben navegar entre las fluctuaciones internas y externas del mercado.
De cara a las próximas sesiones, el mercado se enfocará en indicadores económicos clave que se publicarán esta semana, especialmente el reporte de empleo del viernes, junto con los datos de JOLTS, ADP y la confianza del consumidor. Estos datos tienen el potencial de reordenar las expectativas con respecto a la Reserva Federal de Estados Unidos, que a pesar de que el mercado anticipa dos recortes de tasas, todavía proyecta solo uno. Esta situación será observada de cerca por analistas y operadores como Felipe Sepúlveda Soto, Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica.




