Independientemente de la estación del año, las finanzas continúan siendo una preocupación constante en la vida de miles de chilenos. Este tema no solo se centra en el equilibrio diario de los ingresos y gastos, sino también en la necesidad de prevenir situaciones adversas que puedan generar problemas adicionales a largo plazo. En este contexto, las deudas emergen como el principal dolor de cabeza para muchos, especialmente la angustia que se genera al estar dentro del Directorio de Información Comercial (DICOM). Este registro afecta a cerca de cuatro millones de personas en morosidad, complicando su acceso a servicios tan básicos como arriendos y la solicitud de créditos, como destaca el 50° Informe de Deuda Morosa de la Universidad San Sebastián y Equifax.
La situación de morosidad en Chile ha sido objeto de análisis y numerosos informes, destacando que la mora promedio asciende a 2.4 millones de pesos. Este panorama no solo repercute en las finanzas, sino que afecta diversas áreas de la vida diaria de las personas. Es crucial entender cómo se llega a estar en DICOM, pues no se trata meramente de un simple retraso en el pago de deudas. Según Sebastián Muñoz, experto de DefensaDeudores.cl, el ingreso a este registro ocurre cuando una persona incumple con una obligación durante más de 30 días, lo que permite que las instituciones financieras reporten esta información y restrinjan posibilidades de acceso al crédito.
Es importante aclarar qué tipos de deudas pueden aparecer en DICOM. Solo se consideran deudas comerciales, que incluyen créditos de consumo, créditos hipotecarios, y deudas de retail, excluyendo otras como las deudas educacionales (CAEA y Fondo Solidario), salud, servicios básicos (luz, agua, gas) y telecomunicaciones. Este aspecto ha generado un malentendido común entre los deudores, que creen erróneamente que si una deuda no se reporta a DICOM, el acreedor no puede proceder con acciones legales para su cobro. Sin embargo, los prestadores de servicios tienen diversas vías legales para llevar a cabo la cobranza correspondiente.
Para aquellos que desean conocer su situación financiera actual y el estado de sus deudas, la recomendación es consultar directamente en los sitios web oficiales de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) o en Equifax. A través de estos portales, los usuarios pueden acceder a informes que les permiten revisar su ‘Deuda Total’ y los días de retraso, lo que les ayudará a tomar decisiones informadas sobre sus finanzas. Es fundamental tener claridad respecto a estas cifras para poder activar mecanismos de solución.
Para salir de DICOM, existen tres opciones legales principales delineadas por expertos. La primera es la liquidación voluntaria o quiebra personal, donde se permite extinguir las deudas de la persona, sin importar que los bienes ofrecidos no cubran el total de lo adeudado. La segunda opción es la renegociación administrativa, que ofrece la posibilidad de reducir tasas de interés y extender plazos de pago, con hasta tres meses de gracia. Finalmente, la prescripción se aplica bajo causales legales específicas que permiten al deudor liberar su carga. Estar informado acerca de estas alternativas es un paso crucial para recuperar la salud financiera.




