El dólar en Chile comienza la jornada de este viernes 10 de julio con un leve descenso, situándose cerca de los $924,58. Esta caída de $2,66, equivalente a un retroceso del 0,28%, se manifiesta en un contexto de mejores perspectivas para el peso chileno, impulsadas por el aumento en el precio del cobre y la disminución de la demanda global de activos considerados refugio. Los analistas coinciden en que la salud del mercado de metales está jugando un rol clave en esta dinámica, lo que representa un alivio para la economía local.
El copper, por su parte, ha visto un incremento del 0,37%, alcanzando un precio de US$6,26 por libra, recuperándose de las caídas sufridas a principios de la semana. Este rebote se debe en gran medida a un renovado optimismo por parte de los inversores, particularmente en sectores como el de los semiconductores y la inteligencia artificial, así como a la moderación de las inquietudes sobre una escalada en las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Esta combinación ha contribuido a reducir la presión inflacionaria y, en consecuencia, la percepción de una Reserva Federal más restrictiva.
Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, señala que el peso chileno está percibiendo un apoyo notable por parte del mejor desempeño del cobre y la atenuación de la demanda global por refugios seguros. Esto ha permitido que el tipo de cambio experimente una corrección bajista. Sin embargo, la subida de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos sigue siendo una expectativa latente en los mercados, lo que sugiere que, a pesar de la caída del dólar, los movimientos no serán del todo drásticos.
En otro aspecto, el índice del dólar ha bajado un 0,04%, llegando a 100,5 puntos, y extendiendo su caída por tercer día consecutivo. Se ha reportado que esta disminución está asociada a la baja en los precios del petróleo, lo que ha reducido la demanda por activos refugio. Sin embargo, aún persiste la expectativa en el mercado de que la Reserva Federal llevará a cabo al menos un aumento en las tasas de interés en el transcurso del año, lo que hace que la caída del billete verde sea más moderada.
Para el transcurso del día, Sepúlveda proyecta que el dólar podría fluctuarse dentro de un rango de entre $920 y $930. Si las condiciones favorables persisten, es posible que veamos nuevas caídas en el tipo de cambio. No obstante, la vulnerabilidad del mercado ante un resurgimiento de las tensiones geopolíticas o cualquier señal de un giro restrictivo en la política monetaria estadounidense podría provocar un repunte hacia la parte superior de ese rango.




