La región de La Araucanía ha experimentado un aumento significativo en la ocupación laboral, con un total de 3.196 personas adicionales empleadas en el último año. Este crecimiento se ha visto impulsado por una mejora en la formalización del trabajo, con un incremento de 10.876 nuevos empleos formales. Al mismo tiempo, se ha dado una importante reducción en la informalidad laboral, donde 7.680 trabajadores han dejado de estar en esta situación, lo que refleja un cambio positivo en el mercado laboral regional. Sin embargo, a pesar de estos avances, persiste un desafío considerable: la tasa de desocupación se sitúa en un 10%, lo que representa un aumento de 0,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior.
Los datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) también revelan que las mujeres están viendo señales de mejora en el ámbito laboral. La tasa de desocupación femenina descendió levemente a 10,7%, con un incremento notable en la cantidad de mujeres ocupadas, que aumentó un 8,9%, lo que equivale a 15.976 empleos adicionales para este grupo. En contraste, el panorama es menos alentador para la población masculina, que experimentó un aumento de 1,3 puntos porcentuales en la tasa de desocupación, alcanzando un 9,4%, y una disminución de -5,1% en la ocupación de hombres, es decir, 12.780 trabajadores menos en el mercado laboral.
Las cifras reflejan un matiz positivo en el crecimiento del empleo formal dentro de la región, donde un 4% de aumento en la ocupación formal ha sido registrado. Este incremento se ha visto apoyado por el crecimiento en industrias clave como la salud, que creció un 26,1%, y el sector de alojamiento y servicios de comidas, con un incremento del 21,4%. Además, el área educativa también está experimentando avances, con un alza del 10,6%. Este crecimiento en diferentes sectores es un indicativo de la recuperación y diversificación del mercado laboral en La Araucanía.
A pesar de las cifras alentadoras, la informalidad sigue siendo uno de los problemas más significativos en la región, con una tasa que se encuentra en un 35%, la más alta del país. La disminución de 2 puntos porcentuales en la informalidad, donde 7.680 personas pasaron a estar empleadas formalmente, es un avance, pero aún queda mucho por hacer para combatir este fenómeno y brindar más seguridad laboral a los trabajadores. La lucha contra la informalidad es una de las prioridades en la agenda laboral regional.
El seremi del Trabajo y Previsión Social, Juan Pablo Carrasco, ha enfatizado la necesidad de continuar trabajando en conjunto con distintos actores para generar más empleo formal. A través de la activación de la Mesa Regional por el Empleo, se han establecido diferentes bloques de acción, incluyendo el enfoque en la inversión en infraestructura y vivienda, así como la promoción de la productividad para MiPymes. Estas iniciativas están diseñadas para no solo reducir la informalidad, sino también para habilitar la capacitación y reconversión de competencias laborales, con el objetivo de abrir nuevas oportunidades para los trabajadores de La Araucanía.




