Con más de 130 años de historia a sus espaldas, la Bolsa de Santiago ha revelado una nueva identidad visual que simboliza su evolución y la visión regional que comparte con las bolsas de Colombia y Lima. Este cambio no solo implica un refresco en la imagen corporativa, sino que también afecta a las instituciones hermanas en la región, que han adoptado nombres más concisos: ahora se conocerán como Bolsa de Colombia y Bolsa de Lima, respectivamente. Este movimiento estratégico busca reforzar la conexión y la colaboración entre los mercados de capital de estos países, poniendo de manifiesto un compromiso compartido en la búsqueda de un mayor desarrollo económico.
La transformación de la Bolsa de Santiago y sus pares sudamericanos es un testimonio de cómo estas instituciones han desempeñado un papel crucial en el crecimiento económico de sus naciones. A través de décadas, han facilitado alternativas de financiamiento para numerosas empresas y creado oportunidades robustas para los inversionistas. En conjunto, los tres mercados ahora cuentan con una capitalización bursátil de USD$539.000 millones, abarcando más de 428 emisores y 58 intermediarios, lo que resalta la importancia y la magnitud de estos mercados en la región, impulsando la ambición de nuam para crear un entorno de capitales más sólido y dinámico.
Juan Pablo Córdoba, CEO de nuam, expresó que “la mayor fortaleza de nuestras bolsas es la historia y la confianza que han cultivado en sus respectivos países. Esta trayectoria inspira una visión compartida que aboga por la competitividad y la profundidad en nuestros mercados, capaces de ofrecer mayores oportunidades a empresas e inversionistas”. Esta declaración subraya el compromiso continuo de las bolsas en mejorar su oferta y en trabajar unidos para fortalecer el ecosistema financiero regional, mostrando que la cohesión y la colaboración son pilares fundamentales en su nuevo enfoque.
Patricio Rojas, gerente general de la Bolsa de Santiago, enfatizó la necesidad de evolución como parte de la identidad institucional: «Más de 130 años de historia demuestran que evolucionar es parte fundamental de nuestra identidad». Desde sus orígenes en las ruedas de negociación hasta la sofisticada tecnología que ahora la sostiene, la Bolsa de Santiago ha sido un actor clave en el desarrollo del mercado de capitales chileno. La nueva imagen no solo celebra su legado, sino que también reafirma el compromiso de aumentar las oportunidades de inversión y financiamiento en el país y en la región.
Desde su fundación en 1893, la Bolsa de Comercio de Santiago ha sido un actor vital en la promoción del desarrollo del mercado de capitales chileno. La reciente actualización de su identidad visual sigue la línea de evolución iniciada en 2019, cuando adoptaron el nombre ‘Bolsa de Santiago’ como su marca comercial. Al integrar elementos visuales con nuam y sus bolsas asociadas, la transformación no solo mantiene viva su rica historia, sino que también busca proyectar una imagen moderna y competitiva para el futuro, evidenciando el compromiso de las tres bolsas de capitales con el desarrollo sostenible y la innovación tecnológica.




