Engie Energía Chile ha solicitado formalmente al Coordinador Eléctrico Nacional el inicio del proceso para cesar las operaciones de dos instalaciones de transmisión, que corresponden a las subestaciones Tap Off Mal Paso y Tap Off Cerro Balcón. Estas subestaciones, ubicadas en la zona norte del sistema eléctrico chileno, están conectadas a la línea Arica-Pozo Almonte, de 110 Kv. La empresa prevé que el cese de operaciones se materialice a partir del 30 de julio de 2027, cumpliendo con las regulaciones establecidas en la Guía Técnica para Retiro, Desconexión o Cese de Operaciones de Instalaciones del Sistema Eléctrico Nacional.
La decisión de Engie ha sido presentada a la Comisión Nacional de Energía, donde la empresa destaca que esta medida es “una consecuencia directa de una serie de actos delictivos” que han afectado gravemente a las instalaciones. En particular, el robo de conductores de las líneas conectadas a sus subestaciones ha llevado a la decisión de varios clientes de no reparar las líneas eléctricas dañadas, lo que ha resultado en la sustitución del suministro fiable del sistema eléctrico por una generación eléctrica local menos segura. Esto ha dejado a las subestaciones afectadas sin el flujo de energía necesario para operar.
Engie ha expresado su profunda preocupación por la situación que ha llevado a esta decisión, enfatizando que el cese de operaciones es consecuencia de una falla irrecuperable, la cual fue originada por acciones premeditadas de terceros ajenos a la empresa. En un comunicado oficial a la autoridad correspondiente, la compañía lamentó la incertidumbre que esta medida podría generar en la región, pero consideró que la seguridad y el funcionamiento eficiente de las instalaciones es su prioridad.
El impacto de los actos delictivos en las instalaciones eléctricas subraya la importancia de contar con medidas de seguridad más efectivas para prevenir robos y vandalismo, que no solo afectan a empresas como Engie, sino que también ponen en riesgo el suministro energético de miles de ciudadanos. La compañía espera que esta situación genere un debate sobre la necesidad de reforzar la vigilancia y protección de las infraestructuras críticas en el sector energético de Chile.
Con el futuro operativo de las subestaciones en un punto crítico, Engie ha iniciado la respectiva comunicación con sus clientes y se encuentra abierta al diálogo sobre las implicaciones de este cese. La empresa está comprometida a seguir informando a las partes interesadas y a buscar soluciones alternativas que minimicen el impacto en los usuarios y garanticen un suministro eléctrico sostenible y seguro en el país.



