En esta entrega de la serie «Agronometrics en gráficos», abordamos el panorama del comercio de manzanas en el mercado brasileño, donde las ofertas de Chile y Estados Unidos juegan un papel crucial. Según nuevas proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), se anticipa que las exportaciones de manzanas chilenas se mantendrán estables durante el año comercial 2024/2025. Este crecimiento sostenido se atribuye a factores climáticos favorables, como las abundantes precipitaciones y el frío invernal resultantes de la fase de La Niña, que compensan la reducción de la superficie cultivada, permitiendo así una cosecha potencial de hasta 920.000 toneladas.
La producción de manzanas en Chile, respaldada por su geografía y avances en tecnología agrícola, ha asegurado no solo la estabilidad, sino también un ligero aumento en las exportaciones que alcanzarán las 530.000 toneladas. Este crecimiento es evidente en el mercado brasileño, que actualmente se valora en 60,3 millones de dólares. Este mercado ha superado a Colombia y Ecuador, consolidándose como el principal destino de las manzanas chilenas. La proximidad geográfica y los acuerdos comerciales dentro del bloque MERCOSUR han facilitado esta expansión, reduciendo significativamente los costos de envío y aumentando la competitividad de las manzanas chilenas en este mercado.
Con una población en crecimiento y una creciente demanda, Brasil representa para la industria de la manzana chilena una gran oportunidad. Se espera que en la temporada 2025 la demanda brasileña de manzanas chilenas aumente un 14,6%, alcanzando las 36.547 toneladas. La situación se ve favorecida por la creciente preferencia por las variedades de manzanas chilenas, como las Gala y Pink Lady, que son altamente valoradas por los consumidores en América Latina y fuera de ella. Esta tendencia es relevante, sobre todo cuando se comparan los costos de importación de las manzanas estadounidenses, que deben enfrentar aranceles y mayores gastos de envío.
El mercado latinoamericano sigue siendo un pilar fundamental para las exportaciones de manzanas chilenas; no obstante, otros destinos como China, Países Bajos y Estados Unidos continúan siendo mercados importantes. Sin embargo, los recientes aranceles impuestos por la administración del expresidente Donald Trump a productos importados, incluida la manzana, pueden beneficiar indirectamente a la industria chilena. Al evitar los costos adicionales, los países afectados por estas tarifas podrían optar por adquirir manzanas chilenas, cuyo precio competitivo sería un atractivo significativo.
Las proyecciones sugieren que las represalias arancelarias continuarán afectando a la influencia de Estados Unidos en los mercados internacionales. Los compradores en países como Brasil están buscando alternativas más económicas, lo que a su vez favorecerá un aumento en la demanda de manzanas chilenas a corto plazo. La industria chilena de la manzana se encuentra en una posición estratégica para capitalizar este cambio en la dinámica del mercado, marcado por un contexto de alta competencia y la búsqueda de soluciones más accesibles para los consumidores.




