Santiago, 05 de enero de 2026.- En un contexto donde la inteligencia artificial (IA) está revolucionando el mundo laboral, los expertos apuntan a que la clave para mantener la competitividad profesional radica en combinar un profundo conocimiento del área de trabajo con un aprendizaje continuo de temáticas clave. Según Rodrigo Pavón, CEO de FieldBeat, no se trata de competir con las máquinas, sino de potenciar las capacidades humanas que la IA no puede reemplazar. Este enfoque integral es fundamental para adaptarse a los cambios rápidos y constantes que la tecnología impone.
Pavón destaca que los profesionales deben adoptar una actitud de aprendizaje constante y actualizarse en temas relevantes que complementen sus funciones. Las certificaciones y los cursos pueden ser un buen comienzo; sin embargo, es crucial que exista una “hambre” permanente por aprender y aplicar nuevos conocimientos que generen un valor real en su desempeño laboral. Este compromiso con el aprendizaje no solo enriquece las habilidades individuales, sino que también contribuye al crecimiento del equipo y de la organización en su totalidad.
En un panorama donde las decisiones se ven influenciadas por análisis de IA, el juicio humano y el pensamiento crítico se vuelven más importantes que nunca. Pavón señala que, aunque la IA puede procesar datos rápidamente y ofrecer análisis iniciales, no puede sustituir la capacidad de los profesionales para evaluar, cuestionar y contextualizar la información. “Es esencial que los trabajadores mantengan una supervisión ética y estratégica sobre las decisiones impulsadas por la IA, ya que la falta de este juicio humano puede llevar a la erosión de habilidades cognitivas básicas”, enfatiza el académico.
Además, Pavón subraya que las relaciones humanas seguirán siendo un pilar fundamental en los negocios. A pesar de los avances tecnológicos, las habilidades interpersonales como la empatía, la comunicación efectiva y el liderazgo son consideradas insustituibles. “Las personas hacemos negocios con otras personas, y cultivar relaciones de confianza se convierte en un elemento diferenciador que la IA no puede replicar. En un entorno híbrido donde coexisten humanos y máquinas, potenciar las habilidades blandas será decisivo para el éxito”, indica.
Finalmente, en la integridad de la IA en el ambiente laboral, Pavón resalta la importancia de utilizar la tecnología como una herramienta para incrementar la productividad, en lugar de ver a la IA como un reemplazo del talento humano. El objetivo debe ser liberar a los trabajadores de tareas repetitivas para que puedan enfocarse en actividades de mayor valor añadido. “La productividad no se mide simplemente por la cantidad de tareas realizadas, sino por el impacto y el valor que se agrega a la organización con esfuerzo inteligente y estratégico”, concluye.




