Emprender puede parecer un sueño inalcanzable para muchos, y dar el primer paso hacia el mundo del emprendimiento puede sentirse como un salto al vacío. En un entorno donde la economía, la cultura y las tendencias cambian a un ritmo acelerado, es crucial que los emprendedores novatos cuenten con más que solo pasión. Felipe Oelckers, director de Ingeniería Comercial de la Universidad Andrés Bello en Viña del Mar, subraya que aquellos que buscan iniciar su viaje empresarial deben adoptar estrategias prácticas y frescas para destacar desde el primer día. Convertir problemas en oportunidades y establecer una conexión única con el público son aspectos clave que pueden impulsar el éxito en este campo competitivo.
Oelckers establece cinco consejos fundamentales para ayudar a los emprendedores a dar su primer paso hacia el éxito. El primero es aprender a crecer con los problemas. Según su visión inspirada en el concepto de “antifragilidad”, el director anima a los emprendedores a ver los fracasos como oportunidades para fortalecer su negocio. Esto implica diversificar las fuentes de ingresos y no depender de un solo cliente o proveedor, lo que permite innovar y adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado chileno. En lugar de dejarse abrumar por los obstáculos, Oelckers alienta a utilizar esas experiencias para crecer y avanzar dentro de un entorno incierto.
El segundo consejo se centra en la importancia de contar una historia que resuene con el público, respaldada por datos concretos. Oelckers explica que en la actualidad no solo basta con tener un producto sobresaliente, sino que también se necesita una narrativa convincente que conecte con los consumidores y, al mismo tiempo, presente datos que le otorguen credibilidad. Una historia bien construida, acompañada de cifras claras y relevantes, genera confianza entre los socios potenciales y los clientes, diferenciándose así en un mercado donde muchos han prometido sin cumplir. La narración efectiva, apoyada por herramientas como Google Analytics y las redes sociales, puede ser crucial para captar la atención en un ambiente tan competitivo.
El tercer pilar que propone Oelckers es la creación de un equipo sólido que no solo comprenda al emprendedor, sino que involucre a personas, marcas y comunidades en un entorno colaborativo. Pensar en el negocio como parte de un ecosistema interconectado puede ampliar las oportunidades y enriquecer la oferta de productos y servicios. Asociarse con productores locales y fomentar la sostenibilidad resuena positivamente en la ética del consumidor actual. Incluir a los clientes en el proceso creativo también fomenta un sentido de pertenencia y puede dar lugar a innovaciones valiosas que refuercen el negocio.
Finalmente, Oelckers destaca la importancia de probar ideas en pequeña escala, lo que permite ajustar y perfeccionar conceptos sin comprometer grandes recursos. Al estimar y experimentar con versiones simples de productos, los emprendedores pueden observar cuáles características son las más atractivas para su público objetivo. Utilizar herramientas accesibles, como Canva para la creación de prototipos, facilita la exploración de nuevas ideas sin incurrir en grandes gastos. Además, mantenerse informado sobre el entorno empresarial a través de fuentes de noticias y tendencias permite a los emprendedores reaccionar rápidamente a los cambios del mercado. Con estas cinco estrategias, aquellos que se atreven a emprender en Chile pueden hacerlo con confianza, inteligencia y una visión clara del futuro.




