Tras la reciente contingencia climática que afectó gravemente a la Región de Tarapacá, el seremi de Energía, Juan Ignacio Boudon, realizó un recorrido por distintos puntos de la región para evaluar el estado de la infraestructura energética dañada. Esta revisión incluye la verificación de las acciones implementadas para la recuperación de los servicios. Uno de los sectores más impactados fue La Ballenera, donde se registraron severos daños en la infraestructura eléctrica. Durante su visita, Boudon y representantes de la empresa eléctrica CGE llevaron a cabo una inspección aérea con dron, lo que les permitió obtener una visión detallada de las instalaciones y monitorear los trabajos de recuperación realizados hasta la fecha.
El seremi de Energía enfatizó que desde el inicio de la emergencia, su equipo ha mantenido una estrecha coordinación con la Delegación Presidencial Regional, así como con las empresas del sector energético, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), y otros organismos pertinentes. Esta colaboración busca priorizar los sectores más afectados y garantizar una rápida reposición del servicio eléctrico. “Hemos estado desplegados en terreno constantemente, verificando las afectaciones y agilizando la atención de situaciones que aún persisten”, aseguró Boudon, reflejando el compromiso del gobierno regional ante la crisis.
A medida que avanzaba la inspección, Boudon destacó la importancia de los datos recolectados durante la emergencia para fortalecer la capacidad de respuesta y resiliencia de la infraestructura energética en el futuro. Por su parte, el gerente zonal de CGE, Luis Gajardo, compartió su experiencia enfrentando esta contingencia atípica, mencionando vientos superiores a 70 kilómetros por hora y lluvias record en casi 40 años. “Activamos nuestro modelo de contingencia y reforzamos nuestra capacidad de respuesta con brigadas de distintas partes del país, lo que nos permitió restablecer el suministro eléctrico a 612 clientes en las áreas más afectadas”, manifestó Gajardo.
En paralelo, la situación relacionada con el abastecimiento de combustibles fue abordada por Roberto Figueroa, jefe de planta del terminal marítimo Copec, quien comentó que la crisis dejó lecciones valiosas sobre la gestión de emergencias. Figueroa resaltó que la preparación, los simulacros previos y la coordinación con las autoridades resultaron fundamentales para la respuesta oportuna, garantizando el transporte y abastecimiento de combustible a estaciones de servicio y clientes industriales durante la contingencia. “Todo esto permitió mantener la continuidad del suministro, que es vital en situaciones críticas como esta,” explicó.
Finalmente, el esfuerzo conjunto entre las autoridades regionales y las empresas del sector energético se ha traducido en acciones concretas para la recuperación de los servicios afectados. La interacción pública-privada ha sido vital para articular estrategias efectivas y dar respuesta a las necesidades de la comunidad. Con la recuperación aún en proceso, las instituciones se comprometen a seguir trabajando en la mejora de la infraestructura y en el manejo de futuras emergencias, con el objetivo de resguardar la continuidad y seguridad del suministro energético en Tarapacá.




