Antofagasta, abril de 2026 – El seminario titulado “Energía como habilitante del Corredor Bioceánico: una mirada desde los territorios” se llevó a cabo con gran participación, reuniendo a actores clave del sector público, privado y académico. Esta iniciativa, organizada por el Gobierno Regional de Antofagasta a través de la Unidad Regional de Asuntos Internacionales (URAI), se enmarca en un esfuerzo por analizar la importancia estratégica de la energía en el desarrollo logístico y productivo del norte de Chile. Durante el evento, los participantes exploraron cómo la infraestructura energética puede catalizar un crecimiento sostenible en la región, resaltando la relevancia de trabajar en conjunto para enfrentar desafíos comunes en el contexto del Corredor Bioceánico.
La apertura del seminario contó con las palabras de David Martínez Durán, Jefe de la División de Infraestructura y Transporte del Gobierno Regional, quien subrayó el cambio en la percepción del rol de la energía en las estructuras logísticas. Según Martínez, la energía ha evolucionado de ser un elemento secundario a convertirse en un componente fundamental para el desarrollo del Corredor Bioceánico. “Al entender la energía de esta manera, podemos anticipar acciones y alianzas estratégicas que permitirán maximizar su impacto en el corredor”, afirmó, enfatizando la necesidad de integrar todos los actores involucrados en este proceso.
Por su parte, el Seremi de Energía de la Región de Antofagasta, Alfredo Hernández Collao, destacó la importancia de Antofagasta como un polo energético vital. Hernández instó a la colaboración entre diversos sectores para capitalizar las ricas reservas energéticas de la región. “Antofagasta es una región con abundantes recursos; es fundamental que trabajemos juntos para asegurar un futuro energético sólido y sostenible”, sostuvo, añadiendo que las riquezas que posee la región deben ser aprovechadas para el desarrollo local.
Juan Ignacio Zamorano, director ejecutivo (s) del Comité Corfo Antofagasta, compartió su visión sobre la necesidad de crear conexiones entre el sector público, la academia y el empresariado. “La colaboración es clave para que el sector energético se alinee con las demandas del Corredor Bioceánico, y nuestro programa del Clúster de Energía busca precisamente eso: unir distintos mundos y generar oportunidades para las pequeñas y medianas empresas de la región”, señaló. Zamorano enfatizó la importancia de aprender de las experiencias de otros países de la región, como Paraguay y Brasil, para enriquecer el enfoque local.
El cierre del seminario estuvo a cargo de Iván Tapia Ortiz, gestor del Clúster de Energía, quien resaltó la importancia de visualizar la energía no solo como un costo, sino como un factor estructural para el desarrollo económico. Tapia expresó que es crucial que los proveedores y otros actores comprendan el papel estratégico de la energía en la competitividad. Las presentaciones abordaron temas como la cadena de frío, el bodegaje y la eficiencia energética, logrando generar un espacio enriquecedor para el intercambio de experiencias y lecciones que son pertinentes para la realidad latinoamericana.




