Según los datos proporcionados por la Asociación Brasileña de Productores y Exportadores de Frutas (Abrafrutas), las exportaciones del sector frutal en Brasil han alcanzado la cifra de 280 millones de dólares durante el primer trimestre de 2024. Este resultado representa un crecimiento del 1,47% en valor y un notable incremento del 24,78% en volumen en comparación con el mismo período del año anterior. Este aumento es un indicativo del buen desempeño del sector frutal, que ha logrado superar las expectativas a pesar de las adversidades climáticas que afectaron las cosechas pasadas.
Entre los productos que destacaron en este período se encuentran el melón, la sandía, el limón/lima, la manzana y la banana, todos mostrando crecimientos significativos tanto en valor como en volumen. La sandía tuvo un incremento extraordinario del 90,15% en volumen, mientras que la banana creció aún más, con un asombroso 131,22%. Este crecimiento en las exportaciones de frutas tropicales se ha visto favorecido por la fuerte demanda internacional, así como por las inversiones realizadas en mejorar la calidad y la logística del sector.
Las manzanas también han registrado una notable recuperación, con un crecimiento del 85,63% en volumen, lo que indica una cosecha más regular tras las pérdidas sufridas el año anterior debido a cambios climáticos desfavorables en las principales regiones productoras del sur de Brasil. Esta recuperación es celebrada por los productores, quienes han trabajado arduamente para optimizar la calidad de sus productos y adaptarse a las exigencias del mercado global.
El presidente de Abrafrutas, Guilherme Coelho, se mostró optimista sobre los resultados alcanzados. “Estos números reflejan el esfuerzo del sector productivo y la importancia de las inversiones en calidad y logística”, afirmó. Coelho destaca que la apertura de nuevos mercados y las condiciones climáticas favorables durante la cosecha 2024/2025 han sido factores clave que han contribuido al exitoso desempeño del sector frutal en Brasil. Sin embargo, recordó que a pesar del crecimiento, algunas frutas, como los mangos y las uvas, experimentaron descensos en sus volúmenes exportados, lo que podría relacionarse con la alta competitividad del mercado interno.
Finalmente, las nuevas estrategias comerciales, como la reciente apertura de una ruta marítima directa entre Brasil y China, prometen impulsar aún más las exportaciones del sector frutal. Esta iniciativa podría facilitar el acceso a uno de los mercados más grandes del mundo, lo cual es visto como un paso estratégico para consolidar a Brasil como un referente en la producción de frutas tropicales a nivel global. Aunque enfrenta desafíos, el balance actual del sector es, en general, muy positivo y su crecimiento es una clara señal de que se están haciendo las cosas bien.




