El 18 de febrero de 2026, el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo presentó al Congreso Nacional el segundo Informe de Avance del Plan de Fortalecimiento Industrial del Biobío. Este informe se enmarca dentro de los compromisos de transparencia y rendición de cuentas de la política pública que busca revitalizar la economía de la región tras el cierre de la siderúrgica Huachipato. Con un avance global del 78% en las 32 medidas comprometidas, se espera que el contenido de este informe sirva como referencia para el futuro traspaso de la cartera de Economía a la nueva administración, asegurando que los aprendizajes y estrategias desarrolladas a lo largo del proceso se mantengan vigentes en el tiempo. El documento no solo fue enviado al Congreso, sino también a los miembros del Foro Estratégico Regional, la principal instancia de gobernanza de esta iniciativa.
El impacto del cierre de la Compañía Siderúrgica Huachipato, que afectó a 7.168 trabajadores, ha sido uno de los puntos cruciales abordados en el informe. Hasta diciembre de 2025, un 60% de los afectados logró mantener su empleo, cifra que se eleva a un 80,4% en el caso de quienes laboraban en empresas contratistas. Las medidas adoptadas por el Gobierno, que incluyeron subsidios de retención laboral y programas de capacitación, contribuyeron a alcanzar una tasa de empleabilidad del 78,1% para los trabajadores afectados. Estos esfuerzos han permitido a los funcionarios recuperar su lugar en el mercado laboral y ha ayudado a mitigar el impacto social y económico del cierre de la planta.
En el ámbito de inversión, el informe destaca avances significativos tanto en el sector público como privado, lo que es esencial para la reactivación económica de la región. Entre los logros citados, se encuentra el fomento de la Política Nacional de Construcción Naval y la creación de un Centro Tecnológico de Manufactura Avanzada e Industria 4.0 para el Biobío. Con el lanzamiento del FOGAES Productivo Regional, el Gobierno ha trabajado en conjunto para destrabar proyectos de inversión en diferentes etapas, lo que es crucial para acelerar el desarrollo de la base industrial en la región y asegurar la sostenibilidad a largo plazo.
El informe también refleja una experiencia innovadora de gobernanza tripartita, en la que se ha promovido la colaboración entre trabajadores, empresarios, académicos y el sector público. Hasta la fecha, se han realizado 11 sesiones de la Secretaría Ejecutiva y 8 del Foro Estratégico Regional, lo que ha permitido mantener un seguimiento riguroso de los avances y desafíos del plan. La inclusión de testimonios de diferentes actores no solo enriquece el contenido del informe, sino que también proporciona una visión integral sobre los logros y las dificultades encontradas, lo cual es vital para la toma de decisiones futuras y para la continuidad de la política industrial regional.
El biministro de Economía, Álvaro García, enfatizó que este informe cumple con el objetivo de rendir cuentas ante el Congreso y también de servir como una valiosa herramienta para el próximo gobierno. Se subrayó la necesidad de continuidad en las políticas industriales y de aprender de las experiencias pasadas, para evitar repetir errores y fortalecer las estrategias adoptadas. Por su parte, Carolina Parada, secretaria ejecutiva del Plan, resaltó la relevancia del diálogo público-privado en este proceso, afirmando que el informe no solo presenta cifras, sino que refleja un compromiso colectivo hacia el futuro industrial del Biobío.




