La industria de la palta Hass en Perú se prepara para un prometedor repunte tras una temporada 2024 repleta de desafíos, incluyendo inclemencias climáticas y problemas logísticos. PromPerú y ProHass han proyectado un aumento en las exportaciones del 37% para 2025, lo que representa un alivio esperado después de tres años de estancamiento. Esta optimista predicción es resultado de la resistencia y capacidad de adaptación mostrada por el sector agropecuario peruano ante los efectos adversos del clima, que incluyeron temperaturas anómales y una insuficiencia de horas de frío, condiciones que acentuaron la dificultad para mantener la calidad y el suministro de la fruta.
A pesar de los obstáculos significativos que enfrentó la industria en 2024, el gerente general de ProHass, Arturo Medina, destacó que se logró sostener la presencia en los mercados internacionales. Las medidas adoptadas como la implementación de tecnologías de riego mejoradas y prácticas postcosecha más rigurosas, así como el fortalecimiento de la colaboración entre actores públicos y privados, fueron claves para estabilizar las exportaciones. Aun con los retos, Perú logró mantener su participación en el suministro a grandes mercados como Europa, Estados Unidos y Chile, que representan el 57%, 17% y 10% de las exportaciones de palta, respectivamente.
Mirando hacia el futuro, los mercados emergentes como Asia están siendo considerados como destinos potenciales para una expansión peruana, especialmente en países como China y Japón, donde el consumo per cápita de palta aún es bajo. Esta tendencia es alentadora, ya que la demanda global de palta continúa aumentando radicalmente, con mercados maduros mostrando incrementos en el consumo anual entre el 3% y el 6%. Esta situación crea una excelente oportunidad para que la industria peruana aproveche y diversifique sus exportaciones hacia nuevos horizontes.
No obstante, el sector también enfrenta algunos desafíos persistentes, como el contenido de materia seca de los productos exportados. Aunque la norma internacional estipula un contenido mínimo del 21,5%, no todos los exportadores peruanos están cumpliendo con este requisito, lo que podría afectar negativamente la percepción de calidad del producto peruano en el mercado internacional. Medina ha advertido que este factor debe ser abordado para mantener la competitividad y credibilidad del aguacate peruano en el panorama global.
A pesar de estos inconvenientes, el optimismo es palpable dentro del sector. Con 77.000 hectáreas de palta cultivada y la participación de más de 21.000 pequeños productores, la industria está en un proceso de sofisticación continua. Ricardo Limo, presidente ejecutivo de PromPerú, sostiene que la clave no está solo en aumentar el volumen de exportaciones, sino en mejorar la calidad del producto. Con un contexto que impulsa tanto la demanda como el desarrollo de capacidades, el año 2025 podría representar un cambio trascendental para la industria de la palta en Perú, destacando no solo en términos de cantidad, sino también de calidad y valor.




