Una reciente investigación llevada a cabo por la empresa de análisis medioambiental Kyklos, solicitada por la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR) y el sistema de gestión de residuos ReSimple, ha revelado cifras preocupantes sobre el reciclaje en Chile. Según los datos presentados por Antonia González, responsable de estudios de economía circular de Kyklos, solo el 33% del total de material reciclable en el mercado está siendo valorado. Más alarmante aún es que, de ese porcentaje, apenas el 50% está siendo contabilizado en las metas establecidas bajo la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Estos resultados se abordaron en un webinar donde también participaron Javier Fuentes, gerente general de ReSimple, y Antonia Biggs, gerenta general de ANIR, quienes coincidieron en la necesidad de realizar modificaciones normativas y operativas para mejorar el sistema de reciclaje en el país.
Durante casi dos años de implementación del Decreto Supremo N°12, que regula la recolección y valorización de envases y embalajes, se han desvelado diversos desafíos que afectan el funcionamiento efectivo del ecosistema de la REP. En este contexto, el estudio “Estadísticas del Reciclaje 2024-Envases y Embalajes”, presentado el 4 de septiembre, es un esfuerzo por visibilizar y evaluar el impacto actual de la Ley 20.920. La información recolectada proviene de múltiples fuentes, incluyendo datos de aduanas y encuestas a 21 empresas, revelando que el 67% del material está declarado por los productores, mientras que un 33% queda fuera de este marco regulatorio.
El análisis mostró que en 2024 hubo 1.963.258 toneladas de material disponible para reciclaje en el país, de las cuales, únicamente 646.000 toneladas fueron gestionadas, lo que representa una tasa de valorización del 33%. En cuanto a los materiales específicos, el cartón lidera con una tasa de valorización del 50%, mientras que el cartón para líquidos apenas alcanzó un 3.2%. Por su parte, el vidrio, despachado en su mayoría fuera de los Sistemas de Gestión, representa solo el 22% del material reciclado en el país, evidenciando la falta de integración entre los diversos actores del reciclaje, incluyendo a los recicladores de base que operan al margen de la formalidad.
Antonia González resaltó que el reciclaje en Chile es más dinámico de lo que los números muestran, pero la falta de integración formal limita su contabilización en las metas de la REP. Javier Fuentes, de ReSimple, también destacó las brechas operativas y normativas que impiden la maximización de la recuperación de materiales, sugiriendo que una modificación al Decreto Supremo 12 podría ayudar a contabilizar el material que actualmente es reciclado fuera de los Sistemas de Gestión. Esto no solo permitiría mejorar las cifras oficiales, sino que también fomentaría el empleo y la eficiencia dentro de la industria del reciclaje.
Antonia Biggs, de ANIR, advirtió sobre el impacto negativo que la competencia desleal entre los Sistemas de Gestión y los recicladores independientes está teniendo en el mercado, generando ineficiencias y desincentivando la recolección de materiales menos atractivos. Propuso que la contabilización de la valorización que ocurre fuera del sistema REP podría implementarse a través de ajustes regulatorios que fomenten una mejor integración de todos los actores involucrados en el reciclaje, lo que a su vez permitiría el cumplimiento de las metas establecidas y, en última instancia, un futuro más sostenible para el reciclaje en Chile.




