La Directora Nacional de Obras Hidráulicas, María Loreto Mery, anunció que la continuidad del proyecto del embalse Nueva La Punilla es una de las principales prioridades del Gobierno del Presidente Gabriel Boric y la Ministra de Obras Públicas, debido a la reciente declaración de desierto de la iniciativa a través de concesiones. Durante la ceremonia de recepción de ofertas técnicas y económicas, Mery explicó que, tras no recibir propuestas satisfactorias, el Ministerio de Obras Públicas avanzará con su propia metodología, proponiendo al Consejo de Ministros de la Comisión Nacional de Riego (CNR) la ejecución del proyecto por parte de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH). La autoridad enfatizó la importancia de este embalse en el desarrollo de la infraestructura hídrica del país.
El embalse Nueva La Punilla, que fue lanzado a licitación en noviembre de 2021 con un presupuesto estimado de UF 10.572.000, se proyecta como un embalse multipropósito capaz de almacenar hasta 565 millones de m³ de agua. Este importante proyecto no solo busca satisfacer la demanda de agua para consumo humano en las comunas de Chillán, Ñiquén, San Carlos, San Nicolás y Coihueco, sino que también garantizará seguridad de riego para unas 65.000 hectáreas de tierras agrícolas en el valle del Río Ñuble. La reserva de 3,9 millones de m³ de agua para consumo humano y las mejoras en la gestión de inundaciones son solo algunos de los beneficios esperados de esta obra.
Mery explicó que la transición del proyecto hacia la gestión directa de la DOH implicará cumplir con varias etapas de planificación y evaluación. Estas incluyen la actualización de la evaluación agroeconómica, la firma de escrituras de compromiso de reembolso y la aprobación técnica del Ministerio de Desarrollo Social y Familia (MDSF). A pesar de los retos que presenta la reactivación del proyecto, la Directora anticipa que, si se avanza con la proposición vía DFL 1123 y se recibe la autorización del Consejo de Ministros, se espera que el inicio de las obras ocurra antes de finales de 2027.
La estrategia adoptada para retomar el embalse Nueva La Punilla se asemeja a los pasos seguidos recientemente por la DOH para la materialización del embalse Zapallar también en la región de Ñuble. Actualmente, esta última obra se encuentra en etapa de licitación, lo que ilustra el compromiso del Ministerio de Obras Públicas con el desarrollo de infraestructura hídrica en el país. Con la transición hacia la dirección de la DOH, el Gobierno busca garantizar la correcta implementación de estas obras fundamentales para el bienestar de la población, especialmente en un contexto de creciente escasez hídrica.
En resumen, la decisión de avanzar con el embalse Nueva La Punilla refleja no solo un compromiso con la mejora de la infraestructura hídrica, sino también una respuesta ante la creciente demanda de recursos hídricos en la región del Ñuble. A medida que el Gobierno y el Ministerio de Obras Públicas avanzan en este proyecto, se espera que las comunidades afectadas comiencen a experimentar los beneficios de una mejor gestión del agua, lo cual es crucial en tiempos de pandemia y cambio climático, donde la seguridad hídrica tiene un papel fundamental en la sustentabilidad y calidad de vida de los ciudadanos.




