La puesta en marcha del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) está programada para el 1 de febrero de 2026, marcando un hito esperado en la institucionalidad ambiental de Chile. Desde su creación en 2023, tras años de tramitación y debate en el Congreso, el SBAP se ha preparado para asumir las labores de conservación de la biodiversidad y gestión de áreas protegidas, anteriormente bajo la tutela de la Corporación Nacional Forestal (CONAF). La directora Patricia Ibáñez, quien ha liderado este proceso durante los últimos 16 meses, ha articulado una estrategia de gestión del cambio, enfocada en implementar una transición fluida y efectiva para cerca de 600 trabajadores que serán transferidos desde CONAF hacia esta nueva entidad.
Ibáñez ha destacado la importancia de establecer un diálogo constante con las autoridades y sindicatos para abordar las expectativas y preocupaciones de los trabajadores afectados por este cambio. Desde el inicio, se han realizado reuniones periódicas y jornadas informativas en las que se han discutido los objetivos y la visión futura del SBAP. “No se trata solo de trasladar a las personas, sino de crear una nueva cultura institucional que priorice la conservación y el fortalecimiento del patrimonio natural del país”, ha afirmado Ibáñez, quien también ha enfatizado en la necesidad de que la ciudadanía perciba el valor añadido que traerá esta nueva institucionalidad.
La dirección del SBAP no solo se centrará en la reestructuración del personal, sino también en la gestión de procesos técnicos y operativos necesarios para que el servicio cumpla con sus objetivos. Según la ley que establece el SBAP, se prevé que la dotación final alcance alrededor de dos mil personas, de las cuales, además de los transferidos, se espera la contratación de 950 nuevos funcionarios, incluidos 570 guardaparques, una cifra considerada insuficiente para enfrentar los retos actuales y futuros en el ámbito de la gestión de áreas protegidas. La directora ha señalado que uno de los grandes desafíos es asegurar que el nuevo servicio esté adecuadamente preparado para fortalecer la protección de la biodiversidad desde el primer día.
La gestión de áreas naturales y la conservación de la biodiversidad ha sido un tema de creciente preocupación en Chile, reflejando la necesidad de un enfoque más estratégico y coordinado. Así, el SBAP se enfocará en promover la colaboración entre diversas instituciones del estado, evitando la desarticulación habitual que ha caracterizado la gestión ambiental. Ibáñez ha manifestado su interés en establecer alianzas con organismos clave como la Comisión Nacional de Integridad Pública y el Servicio Civil, para dotar al nuevo servicio de un sistema robusto que garantice altos estándares de probidad y transparencia en su funcionamiento.
Al acercarse la fecha de inicio, el SBAP ya ha comenzado a establecer sus oficinas regionales, aunque el proceso ha enfrentado obstáculos debido a la estrecha regulación de arriendos en el contexto de déficit fiscal. A pesar de estas dificultades, se han logrado avanzar en la habilitación de espacios en varias regiones, con el objetivo de estar listos para atender las demandas administrativas y operativas a partir del 1 de febrero de 2026. Esta nueva entidad busca ser un referente en la protección del patrimonio natural de Chile, comprometido no solo con la conservación, sino también con una gestión pública que responda adecuadamente a las exigencias de la sociedad.




