La inversión inmobiliaria en Chile está experimentando una transformación notable, impulsada por una nueva generación de jóvenes profesionales que reconfiguran su enfoque sobre las propiedades. En lugar de ver los departamentos exclusivamente como hogares, los inversionistas emergentes los consideran activos financieros estratégicos. Rodrigo Barrientos, CEO de Gen Proactivo, señala que esta mentalidad ha contribuido al aumento del número de mujeres inversionistas, desafiando las barreras culturales que tradicionalmente han restringido su participación en decisiones económicas. La tendencia hacia la “multi compra” de propiedades se ha vuelto relevante en este contexto, facilitando a los inversionistas la adquisición de varias unidades en un período reducido y diversificando sus carteras para maximizar los retornos.
El auge de plataformas digitales de arriendo ha hecho aún más atractiva la inversión en departamentos, permitiendo a los jóvenes profesionales generar ingresos pasivos y, al mismo tiempo, ampliar su patrimonio. Según datos de Unholster, la tendencia indica que, entre 2018 y 2022, aunque la tenencia de propiedades creció solo un 12%, los arrendamientos pasaron del 22% al 26% de los hogares chilenos, reflejando un cambio hacia una economía de arrendatarios. En este nuevo paradigma, los departamentos se convierten en herramientas financieras que ofrecen retornos atractivos, con posibilidades de ganancias entre el 8% y 12% anual, lo que supera significativamente los ingresos derivados del arriendo tradicional.
Para muchas mujeres, la participación en inversiones inmobiliarias es especialmente significativa, dado que, hasta hace poco, el dominio masculino era abrumador. Gen Proactivo ha logrado equilibrar esta tendencia, pasando de un 80% a un 60% de hombres en su membresía. Este cambio de composición es un indicativo del creciente acceso a la educación financiera y del impulso hacia modelos colaborativos de inversión que permiten a las mujeres empoderarse en la toma de decisiones económicas. Este proceso es fundamental no solo para fomentar una inversión más equitativa, sino también para crear una comunidad financiera que genere un aprendizaje constante y una soporte mutuo entre los inversionistas.
El contexto económico y la estabilización de las tasas hipotecarias han creado un entorno propicio para los jóvenes inversores. Con tasas alrededor del 4,8% para créditos a 30 años y rentabilidades atractivas en regiones como Temuco y Puerto Montt, los inversionistas están diversificando sus estrategias, incluso optando por inversiones a distancia, aprovechando la tecnología y el acceso a información instantánea. Según Rodrigo Barrientos, el fenómeno de los inversionistas remotos está en auge y se asocia a una nueva mentalidad que valora los portafolios diversificados, que buscan no solo rentabilidad sino también sostenibilidad y crecimiento a largo plazo.
Sin embargo, la falta de acceso a financiamiento sigue siendo un gran desafío, y aunque el subsidio de dividendos ha sido un alivio para muchos jóvenes, no representa una solución mágica. Este subsidio facilita la adquisición de la primera propiedad al reducir la carga financiera mensual, pero no aborda las limitaciones estructurales del sistema crediticio y las altas tasas de interés. Barrientos enfatiza que, aunque esta medida es útil, todavía existen considerables barreras para aquellos que no cuentan con un respaldo financiero sólido. En este contexto, los jóvenes profesionales en Chile están redefiniendo sus relaciones con la propiedad y construyendo un futuro financiero más libre y creativo a través de la inversión inmobiliaria.




