Santiago, septiembre de 2025. – Un innovador estudio liderado por investigadores de SERC Chile y la Universidad de Antofagasta presenta una propuesta que podría cambiar el paradigma de la extracción de minerales críticos en el contexto actual de transición energética. Así, buscan aprovechar escorias de acero chilenas como un nuevo agente reductor para la recuperación de cobalto (Co) y manganeso (Mn) desde costras de ferromanganeso, presentes en las profundidades del océano. Esta metodología no solo enfrenta la creciente demanda global por estos minerales esenciales, sino que también ofrece una alternativa más sostenible y menos destructiva con el medio ambiente, al maximizar la recuperación de estos metales, un 80% de Co y un 40% de Mn.
El Dr. Felipe M. Gallegillos Madrid, investigador de SERC Chile, destacó las ventajas de utilizar escorias de acero en lugar de agentes reductores convencionales. Según explicó, estas escorias contienen una mezcla rica en óxidos de hierro y trazas metálicas, lo que les confiere propiedades electrocatalíticas y reductoras. Así, se transforma un residuo industrial en un valioso recurso, ayudando a disminuir la dependencia de materiales costosos y promoviendo la economía circular. Este enfoque innovador establece un precedente importante al convertir pasivos ambientales en insumos útiles, alineándose con las necesidades de sostenibilidad del sector minero.
Para llevar a cabo esta propuesta, el equipo de investigación utilizó herramientas avanzadas como la Metodología de Superficie de Respuesta (RSM) y el Diseño de Experimentos (DOE). Estas metodologías les permitieron optimizar condiciones clave para la lixiviación, tales como el pH, el tiempo de procesamiento y las proporciones de reactivos. Esta atención al detalle es crucial para maximizar la eficiencia del proceso, lo que resulta en una reducción significativa del uso de reactivos químicos. Así, la investigación enlaza la ciencia con la responsabilidad ambiental, al asegurar un manejo más eficiente de los recursos.
Además del enfoque innovador, el estudio propone una reducción considerable del impacto ambiental. La reutilización de escorias podría evitar nuevas extracciones mineras en un país que produce millones de toneladas de este tipo de residuos cada año. La minimización de los escoriales abandonados, especialmente en zonas como el Desierto de Atacama, subraya la importancia de esta estrategia tanto desde una perspectiva ecológica como económica. Con este enfoque, Chile tiene la oportunidad de mitigar la presión sobre sus recursos terrestres y reducir los pasivos ambientales históricos que han afectado durante décadas a sus paisajes.
Finalmente, el Dr. Gallegillos concluyó que este estudio representa un paso significativo hacia la transición energética sostenible, resaltando la necesidad de diversificar las fuentes de materias primas. En un contexto de creciente presión geopolítica sobre los depósitos terrestres de minerales críticos, las costras de ferromanganeso del fondo marino se presentan como una alternativa estratégica. Al posicionar a Chile como líder en la economía circular energética, se abre una nueva línea de negocios que podría transformar no solo la industria minera, sino también impulsar el desarrollo de tecnologías de energía limpia, contribuyendo así a un futuro más electrificado y menos dependiente de la extracción tradicional.




