Santiago, 07 enero 2026 – El sector de infraestructura de pagos ha cerrado el año 2025 con una clara evolución hacia modelos más flexibles y robustos que promueven el crecimiento del comercio electrónico y la diversificación de métodos de pago. Esta transformación ha sido impulsada por la necesidad de las empresas de adaptarse a nuevas regulaciones y a los retos que presenta un mercado en constante cambio. Según el “2025 Global Payments Report” de McKinsey & Company, la inversión de las empresas en arquitecturas de pago más adaptables y eficientes se ha intensificado, reflejando un cambio hacia soluciones que permiten operar con rapidez y seguridad en un entorno digital creciente.
Durante el último año, las organizaciones han avanzado significativamente en la adopción de tecnologías de pago que les brindan la agilidad necesaria para enfrentar un panorama económico dinámico. Este proceso ha puesto de manifiesto las limitaciones de los modelos de pago tradicionales, impulsando a las empresas a adoptar arquitecturas más modulares y escalables. Estas nuevas configuraciones permiten centralizar y optimizar la operación de pagos, facilitando la gestión de múltiples monedas y regulaciones locales, lo que es esencial en un mundo cada vez más globalizado.
Mirando hacia el futuro, 2026 se perfila como un año crucial para la orquestación de pagos. Este enfoque, que permite conectar diferentes pasarelas y procesadores desde una capa tecnológica única, busca optimizar y monitorear transacciones en tiempo real. Expertos como Walter Campos, General Manager de Yuno para Latam, afirman que este modelo no solo mejorará las tasas de aprobación y reducirá las fricciones operativas, sino que también aumentará la resiliencia de los sistemas frente a fallas o picos en la demanda. La orquestación se consolida así como un componente estratégico que no puede pasarse por alto.
Entre las tendencias destacadas, la observabilidad de las transacciones y la utilización de datos para optimizar el desempeño financiero de los pagos se están posicionando como prioridades para las empresas. Asimismo, la integración de nuevos métodos de pago de manera ágil se ha vuelto esencial, lo que ha llevado a las organizaciones a elegir plataformas con capacidades escalables y control centralizado. La visión para este nuevo año indica que las infraestructuras de pago deben ser más que simples procesos, convirtiéndose en capas estratégicas dentro del negocio.
La compañía Yuno, fundada en 2021, ha emergido como un actor clave en este espacio, conectando a empresas con más de 1.000 métodos de pago a través de una única integración. Con presencia en más de 200 países y 180 monedas, su solución ha ayudado a marcas reconocidas a simplificar operaciones y maximizar las tasas de aprobación. Ya en 2025, Yuno lanzó “Nova”, un agente de IA destinado a apoyar en la optimización y análisis de los flujos de pago, destacando así su compromiso con la innovación y la mejora continua en infraestructura de pagos para adaptarse a las demandas del mercado.




