Los ministerios de Transporte y Telecomunicaciones, junto al de Medio Ambiente, han presentado los resultados de las mediciones de ruido en la Alameda, el principal corredor vial de Chile. Según el informe, se ha registrado una sorprendente disminución del 64% en los niveles de ruido en comparación con las cifras obtenidas en 2019. Este cambio positivo se ha correlacionado con la masiva integración de buses eléctricos en la Red Movilidad, lo que indica un avance significativo en la transición hacia formas de transporte más sostenibles y menos contaminantes.
El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, destacó que Chile continúa su camino hacia la modernización de su flota de transporte público, afirmando que el aumento de buses eléctricos es un claro indicativo de los esfuerzos realizados en materia de electromovilidad. “Estos esfuerzos están dando frutos, ya que se refleja en una menor contaminación y menos ruido en nuestras ciudades”, dijo Muñoz, enfatizando la importancia de estos avances para el bienestar de la población y el medio ambiente.
Hasta diciembre de este año, un total de 3.849 buses eléctricos conforman el 59% de la flota total bajo la Red Movilidad. Los planes para marzo del próximo año son aún más ambiciosos, ya que se espera que las unidades de cero emisiones superen los 4.400. Este incremento no solo es un indicador del compromiso del gobierno con la sostenibilidad, sino que también responde a la creciente demanda de alternativas de transporte más limpias en el país.
La ministra de Medio Ambiente, Maisa Rojas, subrayó el impacto positivo que la electromovilidad ha tenido en la calidad de vida de los ciudadanos. Rojas explicó que la reducción del 64% en la energía acústica en decibeles es un logro excepcional que se ha alcanzado gracias a la transformación progresiva del sistema de transporte. “Este avance en electromovilidad no solo mejora el ambiente urbano, sino que también contribuye al bienestar concreto de las personas que utilizan estos servicios”, añadió.
Las mediciones realizadas por la estación de Monitoreo de Ruido del Ministerio de Medio Ambiente en la Alameda revelaron que en 2019, los niveles de ruido alcanzaron los 73,5 decibeles durante las horas punta de la mañana. Sin embargo, en 2023, esa cifra ha bajado a 71 decibeles, y se proyecta que en 2025 podría descender aún más, alcanzando los 69 decibeles. Este progreso es un claro indicativo de cómo políticas efectivas pueden incidir positivamente en la reducción de la contaminación sonora, beneficiando a la población y contribuyendo a un entorno urbano más saludable.




