Santiago, 10 de marzo de 2026 .- En un contexto de transformación energética y avances tecnológicos, el Comité de Expertos para la Revisión del Sistema Regulatorio del Sector Eléctrico, liderado por el biministro de Energía y de Economía, Fomento y Turismo, Álvaro García, ha entregado una propuesta de reformas que prioriza el fortalecimiento de la calidad y seguridad del suministro eléctrico. En su sexta reunión, el comité presentó un exhaustivo diagnóstico que pone de manifiesto la urgencia de modificar el diseño regulatorio actual, el cual fue desarrollado con base en un modelo empresarial eficiente hace más de 40 años, lo que limita la adaptación del sistema ante idiosincrasias modernas de consumo y generación, así como ante desastres naturales.
El biministro García enfatizó la importancia de la propuesta como un legado a las futuras autoridades, destacando un acuerdo técnico y responsable alcanzado por el comité de expertos. “El objetivo es que esta hoja de ruta mejore la seguridad y resiliencia del sistema eléctrico, beneficiando a clientes y empresas productoras a través de menores costos”. La propuesta resuena en un momento en el que el país enfrenta no solo cambios operativos, sino una profunda transformación en la interacción del consumidor con el sector energético, evidenciada por la creciente necesidad de cohesionar tecnología y gestión de demanda.
Hermann González, vicepresidente del Consejo Fiscal Autónomo y miembro del Comité, comentó sobre la relevancia del informe, subrayando que el sector eléctrico no ha experimentado cambios significativos en las últimas cuatro décadas. “La discusión pública es clave para el futuro del suministro eléctrico, donde es imperativo modernizar la regulación para adaptarse a la nueva realidad del mercado”, afirmó. La iniciativa no solo propone reformas estructurales, sino también una integración colaborativa de stakeholders que permita un enfoque más dinámico y accesible a los consumidores finales.
Desde la academia, Rodrigo Moreno, director del Centro de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Chile, añadió que la reforma de la distribución resulta crítica en el actual panorama de transformación tecnológica y digital. “Los consumidores están modificando su comportamiento automáticamente debido a las innovaciones que se están incorporando en el sector energético, por lo que es fundamental que la distribución, como último eslabón, pueda adaptarse a estos nuevos patrones para garantizar un suministro de calidad”, subrayó, enfatizando la importancia de centrar la reforma en las necesidades del usuario.
El informe presentado incluye seis líneas de trabajo que buscan no solo elevar los estándares de calidad del suministro, sino también robustecer el sistema eléctrico. Entre las medidas destacadas están la implementación de medidores inteligentes, la modernización de tarifas, y la integración de recursos energéticos distribuidos. Además, se plantea fomentar un marco regulatorio que permita experimentar con innovaciones y mejore la gobernanza en el sector, involucrando tanto a expertos como a la ciudadanía en los procesos decisionales. Esta iniciativa representa un importante paso hacia un sistema eléctrico más resiliente y competitivo, acorde con las exigencias actuales.




