En su papel como Director Ejecutivo para la Industria Financiera de Accenture Chile, Nicolás Deino ha sido un ferviente defensor de la transformación digital en el sector bancario. En un momento donde las tradicionales limitaciones históricas de la banca se han vuelto obsoletas, Deino sostiene que la convergence de la inteligencia artificial generativa, los activos digitales y los nuevos modelos de negocio están reconfigurando el panorama financiero. Esta era de “banca sin restricciones” no solo sugiere un cambio en la operativa bancaria, sino que también promueve una relación más estrecha y dinámica entre los bancos y sus clientes, redefiniendo cómo se percibe el dinero en la actualidad.
Una de las tendencias más mencionadas por Deino es la aparición del dinero inteligente, facilitada por el desarrollo de monedas digitales y nuevas infraestructuras de pagos. Según él, con la llegada de stablecoins y monedas digitales de bancos centrales (CBDC), estamos entrando en una fase donde el dinero no solo se mueve, sino que se vuelve más inteligente. Esta evolución en las vías de pago está desafiando las estructuras existentes y obligando a los bancos a adaptar sus estrategias en torno a la digitalización de sus ofertas, asegurando que los clientes tengan acceso a un flujo de dinero más ágil y seguro, sin comprometer la confianza.
Además, Deino destaca la importancia de la omnipresencia del banco en la vida de los clientes. Con la mejora continua de las interfaces conversacionales impulsadas por inteligencia artificial, las expectativas de los usuarios están cambiando drásticamente. Los bancos deben evolucionar sus plataformas digitales no solo para satisfacer las necesidades básicas, como revisar saldos o hacer transferencias, sino para ofrecer experiencias más interactivas y fluidas, que se asemejen a una conversación natural con un asesor. Este enfoque significa que las entidades financieras deberán pensar en una combinación eficiente de servicios digitales y físicos, cumpliendo así con las expectativas de los consumidores modernos.
La adopción de IA en las operaciones bancarias también es un foco de atención para Deino, quien indica que los bancos que integran agentes de inteligencia artificial en sus procesos están experimentando un cambio significativo en la eficiencia operativa. Estas tecnologías permiten a los empleados enfocarse en tareas más complejas, mientras que las IA manejan trabajos más rutinarios. Sin embargo, enfatiza que el éxito de esta transición dependerá del enfoque centrado en las personas, donde la capacitación y el empoderamiento del personal serán fundamentales para optimizar la interacción con estas herramientas avanzadas.
Por último, Nicolás Deino resalta la necesaria reformulación del riesgo en el sector bancario. En un mundo donde los riesgos se están multiplicando y diversificándose, los bancos deben adoptar un enfoque más integrado para gestionar estos desafíos. Con estructuras organizacionales que a menudo operan en silos, la falta de una visión holística sobre los riesgos puede llevar a vulnerabilidades considerables. La clave estará en conectar todas las dimensiones de la empresa, lo que permitirá que los bancos no solo se adapten a la nueva realidad del mercado, sino que también capitalicen las oportunidades emergentes en este nuevo paisaje digital.




