Un estudio reciente del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello ha puesto de manifiesto la grave preocupación por el acceso a la vivienda en Chile. Según las conclusiones del sondeo, solo uno de cada diez chilenos considera resuelta su situación habitacional, revelando un panorama desalentador para muchas familias. El estudio destaca que el alto precio de las viviendas y las dificultades para acceder a créditos hipotecarios son las barreras más significativas que enfrentan los hogares en el país. Esta situación se ha convertido en una de las inquietudes más relevantes entre los ciudadanos, quienes perciben un deterioro en las condiciones para alcanzar la tan anhelada vivienda propia.
El informe destaca un aumento notable en la percepción de dificultad para acceder a una vivienda, con un alarmante 70% de los encuestados señalando que hoy en día es “mucho más difícil” lograrlo comparado con la experiencia de sus padres. Esta percepción es particularmente intensa entre los jóvenes de entre 18 y 29 años, donde el porcentaje se eleva a 81,3%. La encuesta indica que un 89% de la población se enfrenta a restricciones habitacionales: un 34% no puede acceder a una vivienda adecuada, un 25% arrienda sin posibilidad de mejorar y un 30% tiene dificultades a pesar de ser propietario.
Pese a las dificultades manifiestas, la aspiración de adquirir una vivienda propia sigue firme entre la población. Solo un 23% de los encuestados considera que actualmente es más conveniente arrendar que comprar. Las razones detrás de esta preferencia son los altos precios de compra y la dificultad para acceder a un crédito hipotecario, así como los ingresos insuficientes para hacer frente a los costos de adquisición. Menos de un 2% menciona la flexibilidad del arriendo como factor decisivo para optar por este tipo de vivienda.
En cuanto a las soluciones que podrían facilitar el acceso a la vivienda, el sondeo revela que los chilenos priorizan los subsidios económicos, mencionados por un 41,1% de los participantes, seguidos de la necesidad de mejorar las condiciones para acceder a los créditos hipotecarios, citadas por un 39,2%. Estos datos subrayan la convicción popular de que, sin medidas que aborden directamente las barreras económicas y financieras, será difícil mejorar la situación habitacional. La evaluación de iniciativas actuales muestra escepticismo, con un 60% considerando que una reducción temporal del IVA a las viviendas nuevas no sería efectiva.
La encuesta, realizada entre el 17 de abril y el 3 de mayo de 2026 a 2.636 personas mayores de 18 años de las 16 regiones del país, pone en evidencia un panorama sombrío en la búsqueda de soluciones habitacionales en Chile. Sandra Bravo, economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, afirma que “la mayoría de las personas siente que acceder a una vivienda propia es más difícil hoy que en el pasado”, resaltando la necesidad urgente de políticas efectivas que aborden las preocupaciones en torno al acceso a la vivienda para mejorar la calidad de vida de los chilenos.




