La transición energética en la Región Metropolitana de Chile enfrenta varios desafíos que requieren no solo tecnologías innovadoras, sino también el talento humano necesario para implementarlas eficazmente. Con este objetivo, la Fundación Chile, apoyada por JPMorganChase, organizó un encuentro en Santiago en julio de 2026. Esta jornada reunió a empresas, gremios e instituciones públicas para discutir los obstáculos que inhiben el avance de la transición energética. Preguntas cruciales sobre la formación de técnicos en electromovilidad, la recuperación de materiales de baterías y el acceso a energía renovable para las comunidades marcaron la pauta del evento, el cual buscaba establecer una agenda colaborativa para fomentar la innovación sostenible en este campo.
Los participantes del encuentro se enfocaron en tres áreas fundamentales: generación renovable, almacenamiento de energía y movilidad eléctrica. Se identificaron múltiples oportunidades de innovación que abordan temas de ciudadanía, tecnologías emergentes y economía circular. Entre los principales desafíos resaltados estuvo la necesidad de contar con técnicos especializados en electromovilidad y mejorar la resiliencia energética de las comunidades a través de sistemas de almacenamiento. También se destacó la importancia de facilitar el acceso a tecnologías renovables para pequeñas empresas y promover la adopción de vehículos eléctricos mediante soluciones accesibles, tanto para consumidores individuales como para negocios.
Manuel Farías, director del área de Educación Técnica y Trayectorias Formativas Laborales de Fundación Chile, enfatizó la relevancia de este ejercicio para adaptar la formación técnica a las necesidades del país. Farías destacó que “la transición energética no solo se basa en el progreso tecnológico; es esencial contar con profesionales capacitados para implementar y mantener estas innovaciones”. Este tipo de diálogos permite que las empresas compartan los desafíos que enfrentan actualmente, estableciendo un vínculo entre la educación técnico-profesional y las demandas del sector productivo.
El respaldo de diferentes actores del sector, como la directora ejecutiva de ACERA, Ana Lía Rojas, resalta la necesidad de preparar a una nueva generación de técnicos en energía renovable. Rojas afirmó que “es clave acercar las necesidades del sector educativo a aquellos estudiantes que formarán parte de esta transición”, enfatizando la importancia de la colaboración entre instituciones educativas y empresas líderes en la transformación energética del país. La participación de JPMorganChase en este proceso también fue significativa, ya que busca fomentar la vinculación temprana de estudiantes con sectores clave y el desarrollo de competencias que respondan a las exigencias del mercado laboral.
La metodología participativa utilizada en el encuentro permitió a los asistentes definir desafíos concretos y explorar oportunidades de colaboración. Estos insumos se incorporarán al desarrollo del programa eNOVA, que tiene como objetivo fortalecer las habilidades en innovación sostenible en la educación técnico-profesional en la Región Metropolitana. Susana Silva, responsable del programa, indicó que el enfoque es que los estudiantes se enfrenten a problemas reales de la industria, creando así experiencias de aprendizaje relevantes que fortalezcan su preparación ante la transición energética que está en curso en Chile.




