La expansión de las energías renovables y las exigencias del cambio climático están forzando a los líderes del sector eléctrico chileno a repensar la infraestructura existente. Durante un encuentro crucial, la ministra de Energía, Ximena Rincón, junto a dirigentes del Coordinador Eléctrico Nacional, Transelec y CGE, subrayaron la importancia de fortalecer la distribución eléctrica y la resiliencia del sistema ante un panorama cambiante. Este evento, organizado por la Red de Mujeres en Alta Dirección (REDMAD) en la Universidad de Las Américas, reafirmó que una transición energética exitosa no solo depende de la tecnología y la inversión, sino también de una colaboración efectiva entre los sectores público y privado. Se destaca la necesidad de incorporar diversas perspectivas para abordar los riesgos y encontrar soluciones sostenibles.
El cambio climático ha redefinido los desafíos para el sistema eléctrico en Chile, impulsando la necesidad de modernizar las redes de distribución. La vicepresidenta del Consejo Directivo del Coordinador Eléctrico Nacional, Bernardita Espinoza, enfatizó que no basta con producir energía limpia; es crucial garantizar que esta energía se distribuya de manera segura y eficiente a los usuarios. Es imperativo elevar la red de distribución a estándares internacionales, lo que implica la adopción de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, que ya está comenzando a optimizar las operaciones mediante análisis de datos y simulaciones. Así, los actores del sector reconocen que la modernización y actualización serán vitales para enfrentar los próximos retos.
El gerente general de Transelec, Arturo Le Blanc, advirtió que el crecimiento de energías renovables demandará inversiones rápidas en transmisión y almacenamiento. Al considerar que la transición energética es un reto nacional, llamó a la anticipación, innovación y a realizar inversiones en la infraestructura crítica que se necesitará para evitar que el desarrollo energético se convierta en un obstáculo para el crecimiento del país. De igual manera, Paola Carrasco, directora de Planificación y Construcción de CGE, subrayó que la resiliencia del sistema requiere tanto de infraestructura robusta como de una capacidad de coordinación efectivas entre empresas e instituciones para responder a los desafíos crecientes que presenta el cambio climático.
La importancia de un liderazgo diverso y de la inclusión de múltiples perspectivas fue un tema recurrente durante el encuentro. María Ana Matthias, presidenta de REDMAD, señaló que los retos del sector exigen integrar un enfoque que contemple la evidencia técnica y la comprensión social. Tanto la ministra Rincón como otros líderes del sector coincidieron en que para abordar la magnitud de la transformación energética en Chile es vital fomentar espacios de colaboración. En este contexto, la diversidad de experiencias se convierte en un recurso estratégico para diseñar soluciones más comprensivas y efectivas frente a los desafíos del sistema eléctrico.
Finalmente, el Decano de la Facultad de Ingeniería y Negocios, Lorenzo Reyes, destacó la relevancia del evento en el ámbito académico, promoviendo la participación de mujeres en el sector de STEM. El consenso del panel fue claro: para construir un sistema energético más resiliente en Chile, es necesario avanzar en conjunto en infraestructura, regulación, innovación y liderazgo. La capacidad de formular acuerdos y fortalecer la gobernanza se vuelve tan esencial como las inversiones requeridas, resaltando que el éxito en la transición energética dependerá de la colaboración efectiva entre todos los actores implicados.




