Con la llegada de la electromovilidad a nuestro país, se abre un amplio campo de posibilidades para la reutilización de las baterías de litio, una iniciativa crucial en la transición hacia un sistema energético más sostenible. Los Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) están ganando impulso, ya que permiten almacenar electricidad en periodos de alta generación y liberarla en momentos de alta demanda. Esto se vuelve especialmente significativo en regiones del norte del país, donde la producción de energía solar es elevada en horas de mucho sol, ofreciendo una solución para el almacenamiento de energía que puede ser utilizada cuando la radiación solar disminuye. Este tipo de tecnología se interrelaciona estrechamente con el auge de la energía renovable, ya que no solo optimiza el uso de energía, sino que también extiende la vida útil de las baterías de litio entre 5 y 15 años.
Mirando hacia el norte, iniciativas internacionales están liderando el camino en la reutilización de baterías de vehículos eléctricos. En Canadá, Moment Energy ha puesto en marcha su planta Megafactory 1 en Vancouver, la cual está llamada a convertirse en la mayor instalación de reacondicionamiento a nivel mundial, con una capacidad de 1 GWh proyectada para 2030. En Estados Unidos, la planta Sierra de B2U opera en California, comercializando la energía almacenada en el mercado eléctrico local. Estos ejemplos muestran cómo la industria está tomando forma globalmente y evidencia la necesidad de replicar estos modelos en el contexto chileno, donde las condiciones están maduras para el crecimiento de proyectos como los de CircularTec.
CircularTec, pionera en América Latina en el desarrollo de tecnologías de reutilización de baterías, ha lanzado el proyecto LiBR3 (Lithium Battery Reuse, Recycling and Reduction), que busca transformar baterías de automóviles y buses eléctricos en unidades de almacenamiento energético. Según su director ejecutivo, Dr. Luis Martínez Cerna, el enfoque del proyecto es claro: aprovechar las baterías que ya no cumplen con los estándares para vehículos, pero que aún pueden almacenar energía, contribuyendo así a la gestión más circular de este recurso. Esto implica un trabajo minucioso en protocolos de seguridad y condiciones necesarias para dar una segunda vida a estas baterías, contribuyendo a un futuro más sustentable desde Chile.
Sin embargo, el proceso de reutilización de baterías va más allá de la mera reconexión a un nuevo sistema. Es vital realizar un diagnóstico exhaustivo de su condición, capacidad y seguridad, aspectos que CircularTec está abordando a través de su proyecto. Gonzalo Bustos, líder de BESS y Aplicaciones de LiBR3, señala que el verdadero desafío consiste en adaptar la validación técnica obtenida en experiencias internacionales al contexto chileno, a través de pilotos reales y modelos de negocio viables. La versatilidad de las baterías retiradas de vehículos eléctricos puede aprovecharse en escalas pequeñas y grandes, ya sea como un pack completo o módulos individuales, en función del diseño del sistema BESS que se implemente.
Finalmente, el ciclo de vida de las baterías de litio no termina con su uso en sistemas BESS. Tras concluir su segunda vida, estas baterías pueden aún tener potencial para una tercera vida, ya sea reduciendo su uso o reasignándolas a aplicaciones menos exigentes. Esta perspectiva de extender su utilidad es fundamental para maximizar su eficiencia antes de llegar al reciclaje, un concepto que forma parte del enfoque de economía circular que propone el proyecto LiBR3. Este proceso no solo aboga por un uso responsable y sostenible de los recursos, sino que también establece un camino claro para mantener el valor de las baterías en el mercado lo máximo posible, fomentando un enfoque más sostenible hacia la gestión de residuos y la producción energética.




