El lunes amaneció con una fuerte presión sobre el dólar, que llegó a rozar los $995 antes de experimentar un giro radical tras el anuncio de la Dirección de Presupuestos (Dipres). Según la entidad, se realizarán licitaciones de hasta US$600 millones semanales durante octubre, en un intento por estabilizar el tipo de cambio. Este movimiento fue interpretado por los mercados como una señal explícita de intervención del gobierno, desatando una rápida reacción que hizo que el dólar cayera más de $15 en poco tiempo, estabilizándose alrededor de los $975 a las 10:17 horas. Este cambio generó un ambiente optimista entre los operadores, quienes ven en esto una clara preocupación gubernamental sobre el nivel del tipo de cambio.
La intervención de la Dipres se considera un paso significativo en la gestión de la política monetaria del país, especialmente en el contexto de un dólar que había mostrado una tendencia al alza en la apertura del día. El director general de BeFX comentó que este acto no solo tiene implicaciones financieras, sino también políticas, ya que refleja la voluntad del gobierno de evitar que el dólar supere los $1.000. La implementación de ventas de dólares por parte del fisco podría actuar como un mecanismo de control que prevenga una excesiva depreciación del peso chileno en los próximos días.
A nivel internacional, el precio del cobre también mostró signos de recuperación, cotizando a US$6,52/libra tras una caída previa. Este rebote del metal, crucial para la economía chilena, permite que el peso se mantenga en un rango más favorable, aunque todavía está alejado de sus niveles históricos. Otro factor relevante es la decisión de la OPEP+ de congelar la producción de petróleo, lo que podría influir en el costo del crudo y su efecto en la inflación local. A pesar de la leve caída del precio del Brent a US$101,31/barril, el contexto general de los commodities ofrece señales mixtas que los economistas están analizando con atención.
La semana promete ser crítica para el tipo de cambio, ya que el umbral de los $1.000 se convierte en un punto de tensión. Los economistas advierten que las presiones inflacionarias internas y las políticas monetarias en Estados Unidos continúan favoreciendo un dólar fuerte, lo que podría presionar al peso chileno a medida que avanza octubre. Sin embargo, la intervención directa del fisco a través de la Dipres parece ser un factor estabilizador clave que les permitirá contener cualquier eventual alza abrupta del tipo de cambio durante este mes.
Con la atención fija en el umbral de los $1.000, el mercado también seguirá de cerca el índice DXY, que ha alcanzado máximos de 17 meses, así como las minutas de la Reserva Federal, que podrían influir en la dirección del dólar a nivel internacional. A lo largo de la semana, la evolución del cobre y la respuesta del mercado de divisas serán esenciales para entender el comportamiento del peso. La reunión del FOMC programada para el 27-28 de octubre servirá como un evento macro crucial que definiría el tono del peso chileno para el mes siguiente, haciendo que la incertidumbre aumente entre los inversionistas.




