El dólar anotó su segunda jornada consecutiva de caída, alejándose fuertemente del umbral de los $1.000. Esta mañana, la divisa estadounidense operó en torno a los $965,80, acumulando una disminución de $26,59 en dos días, desde su máximo de apertura del lunes, cuando llegó a estar cerca de los $995. Esta tendencia a la baja se ve impulsada por las licitaciones semanales de hasta US$600 millones anunciadas por el gobierno, lo que ancla las expectativas en el mercado. Ignacio Mieres, jefe de Investigación de XTB, destaca que este comportamiento del peso chileno se debe a factores externos, como el debilitamiento del índice DXY, lo que refuerza la fortaleza de la moneda local ante un contexto internacional más favorable para los activos emergentes.
El lunes, la dinámica cambiaria sorprendió a los analistas tras el comunicado del gobierno sobre las licitaciones de dólares. Durante la jornada, el dólar cerró con su mayor caída en más de un año, según indicó La Tercera. Al día siguiente, el impulso continuó, llevando al dólar a marcar mínimos en los $963,80 antes de estabilizarse alrededor de los $965,80. Mieres señala que la divisa chilena exhibe una mayor fortaleza, favorecida por la reducción en las expectativas de nuevas alzas en las tasas de interés de la Reserva Federal, especialmente tras la publicación de un informe de empleo menos robusto el pasado viernes.
En el ámbito de los commodities, el cobre mantiene su tendencia al alza, registrando su tercer avance consecutivo al cotizar en aproximadamente US$6,57 por libra, lo que equivale a US$14.474 por tonelada. Este comportamiento positivo del metal rojo es un indicador clave que puede proporcionar soporte adicional al peso chileno durante el mes de octubre. En contraste, el petróleo ha visto un retroceso significativo, con el precio del Brent cayendo a US$100,22 por barril y el WTI a US$88,35, impulsado por factores como una mejora en la situación geopolítica y una menor demanda relacionada con la desaceleración en el empleo estadounidense.
A medida que se avanza en octubre, los analistas se preguntan si la corrección del tipo de cambio se sostendrá o si se avecina un rebote. Aunque el mercado reconoce la magnitud de la corrección, la fortaleza del dólar global podría moderar el reciente éxito del peso chileno. Actualmente, la volatilidad del tipo de cambio se sitúa en un 15,7%, superando el promedio histórico del 11,65%. Los próximos eventos que serán cruciales para determinar el tono del peso incluyen la continuidad de las licitaciones por parte de la Dipres, la publicación del índice de precios al consumidor (CPI) en EE.UU. y la reunión de la Reserva Federal programada para finales de octubre.
Los datos económicos en EE.UU. serán determinantes en este contexto, especialmente el CPI, que se dará a conocer esta semana, así como la reunión del FOMC del 27 y 28 de octubre, donde se espera que se discuta la posibilidad de pausar las alzas de tasas tras los recientes datos laborales. A medida que el mercado se mantenga atento a estos indicadores, las expectativas sobre el peso y su desempeño en el resto de octubre seguirán evolucionando, reflejando la tensión entre los factores locales y globales que influyen en la economía chilena y su moneda.




