Desde el 1 de octubre, las empresas agrícolas que emplean diésel en sus tractores y maquinaria que no circula por vías públicas tienen la oportunidad de recuperar hasta el 100% del impuesto específico al petróleo diésel. Esto marca un cambio significativo después de seis meses en los que los productores estaban limitados a un reembolso máximo del 31% debido a la Ley 21.811, implementada en marzo como una medida para contrarrestar el aumento de los precios de los combustibles. A partir de ahora, los agricultores podrán beneficiarse completamente de esta recuperación, lo que representa un alivio económico importante en un sector que ha enfrentado duras condiciones en los últimos tiempos.
El cese de la restricción que limitaba la recuperación del impuesto específico ha sido recibido con optimismo por parte de los productores. Sin embargo, especialistas como Iván Cifuentes, director de Cifneg Consultores, advierten que este beneficio no llega a todos los productores de manera equitativa. Alrededor de una parte significativa del sector agrícola, especialmente a los pequeños agricultores, se les dificulta acceder a estas ventajas fiscales. La eficacia del sistema depende de la formalización y la correcta llevanza de registros contables, lo que pone en desventaja a aquellos que no están formalmente registrados o que operan a un nivel reducido.
Cifuentes argumenta que la recuperación del diésel es un mecanismo crucial para los productores que dependen del combustible para operar tractores, bombas de riego y maquinaria de cosecha. En 2024, se estima que el crédito fiscal por este concepto ascenderá a cerca de 449 millones de dólares para diversas industrias, incluida la agricultura, la minería y la construcción. Sin embargo, este beneficio es principalmente aprovechado por los contribuyentes del IVA, dejando fuera a los pequeños agricultores que no cumplen con los requisitos para hacerlo. La falta de acceso a este crédito fiscal limita su capacidad para competir efectivamente en el mercado.
Para abordar esta inequidad, Cifuentes propone que el Gobierno implemente medidas destinadas a brindar un apoyo tributario más estable y accesible. Sostiene que es fundamental que las ayudas no dependan de modificaciones temporales, sino que sean una parte integral del sistema tributario agrícola. Además, plantea la necesidad de simplificar el acceso a estos beneficios fiscales para pequeños productores y sugiere la implementación de incentivos tributarios para fomentar la inversión en sistemas de riego y maquinaria eficiente, aspectos esenciales para la modernización del sector agrícola.
Mientras se discute la posibilidad de un apoyo tributario más amplio y efectivo, Cifuentes aconseja a los productores agrícolas que utilizan actualmente el beneficio que revisen minuciosamente su declaración de octubre. Es vital separar las facturas previas al 30 de septiembre de las posteriores y mantener un registro actualizado del consumo de diésel, con documentación que respalde que este combustible se usó para labores dentro de sus predios. Un manejo ordenado de la información es crucial para poder beneficiarse del reembolso total del impuesto, concluye Cifuentes.




