En el contexto de la economía actual, el profesor Jorge Sabat del Instituto de Políticas Económicas de FEN UNAB destaca la importancia de gestionar nuestros ahorros de manera estratégica, especialmente cuando se trata de planificar un viaje o una inversión a largo plazo. Sabat utiliza el ejemplo de un viaje a Europa programado para dentro de diez años, donde los ahorradores deben decidir entre guardar su dinero en pesos o comprar euros. Esta elección puede generar un temor considerable, ya que las fluctuaciones diarias del valor de la moneda pueden suponer una pérdida significativa. Sin embargo, enfatiza que el costo del viaje en euros permanece constante, lo que pone de relieve que las fluctuaciones en el valor nominal no siempre reflejan una verdadera disminución en la capacidad de financiación de un objetivo a largo plazo.
El profesor Sabat hace referencia a la teoría de la inmunización financiera, introducida por el actuario británico Frank Redington en 1952, que es crucial para entender cómo las instituciones financieras, especialmente encargadas de gestionar pensiones, deben preparar sus activos para asegurar pagos a largo plazo. Tanto los sistemas de reparto como las compañías de seguros deben asegurarse de que las inversiones realizadas sean compatibles con las obligaciones que tienen en el futuro. Este principio es esencial para evitar sorpresas desagradables, donde las inversiones no logran cubrir las necesidades de financiamiento en el momento requerido.
Una de las innovaciones en Chile que ayuda a lidiar con la ilusión monetaria es la Unidad de Fomento (UF). Esta medida permite a los chilenos evaluar sus ahorros en términos de poder adquisitivo real, evitando que una rentabilidad nominal elevada o una subida del salario lleve a conclusiones erróneas sobre la situación financiera. Sabat alerta que la inflación no siempre se considera adecuadamente en el cálculo de la „riqueza” personal, lo que demuestra la necesidad de educación financiera. En este sentido, recalca que entender las dinámicas de la inflación es crucial para la toma de decisiones adecuadas en materia de inversiones y ahorros.
El profesor también señala los peligros de la percepción errónea de seguridad en las inversiones. La estabilidad de los precios a corto plazo puede inducir a los inversores a subestimar el riesgo inherente de sus decisiones financieras. Invertir en acciones, por ejemplo, trae consigo una volatilidad que los ahorradores deben aprender a manejar, en lugar de reaccionar impulsivamente vendiendo sus activos en el momento de una caída del mercado. Así, una educación financiera robusta se vuelve fundamental para ayudar a las personas a resistir el pánico y mantener una estrategia de inversión a largo plazo que resguarde sus objetivos financieros.
Finalmente, la conversación sobre la reforma previsional en Chile se entrelaza en la propuesta de crear un Fondo F, que concentre las inversiones en instrumentos de corto plazo con el objetivo de resguardar los ahorros previsionales. Sin embargo, Sabat advierte que esta estrategia no garantiza la protección de las pensiones futuras, y que aseverar que todas las personas deberían entender conceptos financieros complejos es poco realista. Propone un enfoque que permita ajustes automáticos en las inversiones según el horizonte de jubilación, mientras se deja espacio para que quienes están informados y dispuestos a asumir riesgos puedan decidir cómo gestionar sus ahorros. En un contexto de longevidad creciente, la planificación a largo plazo se vuelve esencial, y una falsa percepción de estabilidad puede poner en peligro la efectividad del sistema previsional.




