La industria de arándanos de Argentina ha cerrado su temporada y los productores ya han recibido sus liquidaciones. En una entrevista con Jorge Pazos, presidente de la Cámara de Exportadores de Arándanos (ABC), se analizó el desempeño de la campaña. Pazos destacó que, aunque el sector ha logrado consolidarse como un proveedor confiable para los mercados internacionales, se encuentra en una meseta, ya que no ha habido un crecimiento en las hectáreas cultivadas. Esto es preocupante, según el líder del sector, pues hay otros cultivos que están expandiéndose rápidamente en el país, opacando el avance de los arándanos.
Pazos subrayó que la industria argentina se ha posicionado como un proveedor seguro de arándanos, especialmente en momentos en que Perú enfrenta problemas de producción. Con una producción total de 6.700 toneladas, de las cuales una parte significativa se destina al mercado interno, Argentina ha demostrado su capacidad de abastecimiento. El presidente de ABC enfatizó que, gracias a sus esfuerzos y a los nichos de exportación vía aérea, la fruta argentina sigue siendo muy solicitada en mercados clave, a pesar de la competencia.
En términos de exportaciones, Pazos destacó que Estados Unidos representa un mercado significativo, absorbiendo el 33% de la producción de arándanos frescos de esta temporada, y Países Bajos contribuyó con el 25%. Sin embargo, este último país actúa más como un hub de distribución que como un consumidor final. La tendencia en el comercio también muestra un aumento en los envíos a Brasil, que se ha convertido en un mercado importante debido a su proximidad y creciente demanda. A pesar de que no ha habido cambios drásticos en los precios, la competencia de Perú ha alterado el equilibrio en el mercado estadounidense, lo que ha llevado a los productores argentinos a adaptarse.
En el ámbito social, Pazos destacó los esfuerzos de la industria por trabajar en la erradicación del trabajo infantil, un problema crítico en el sector agrícola. Gracias a sus iniciativas, Argentina logró salir de la lista de productos de riesgo del Departamento Laboral de Estados Unidos, lo que representa un logro significativo. El avance en este aspecto no solo mejora la reputación de la industria argentina, sino que se ha convertido en un modelo a seguir para otros sectores productivos en Latinoamérica, donde la responsabilidad social es cada vez más valorada.
Finalmente, en busca de adaptarse a un mercado en constante evolución, la industria de los arándanos argentinos ha implementado diversas estrategias para aumentar su competitividad. Participar en ferias internacionales y explorar nuevas variedades más productivas son algunas de las tácticas en las que se están enfocando. Además, han formado alianzas con otros sectores productivos a través de la iniciativa ‘Frutas Argentinas’, para hacer frente a los desafíos del mercado global. Este esfuerzo cooperativo es visto como una forma de fortalecer su presencia internacional y mejorar la oferta de productos, asegurando así un futuro más prometedor para la industria.




