La ex presidenta Michelle Bachelet ha revivido una importante anécdota que refleja la incertidumbre en torno a su aspiración de convertirse en la próxima Secretaria General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Durante un reciente conversatorio en la Universidad de Valparaíso, Bachelet comentó sobre el apoyo que recibió de Sebastián Piñera en el pasado, un respaldo que ahora parece distante en el contexto actual, marcado por la falta de apoyo del actual gobierno liderado por José Antonio Kast. Este encuentro permitió a Bachelet reflexionar sobre su trayectoria y las dinámicas políticas que enmarcan su candidatura ante la comunidad internacional.
Durante su intervención, Bachelet hizo hincapié en la percepción errónea de que existe una gran cantidad de candidatos compitiendo por el puesto de Secretario General. Refutando este argumento, explicó que actualmente hay solo cuatro aspirantes en la contienda, en contraste con las trece candidaturas que se presentaron en ocasiones anteriores. Esta aclaración busca desmarcar su candidatura de las dudas esgrimidas por sectores del gobierno que intentan deslegitimar su proyección internacional y avalar la idea de que su posible elección es inviable debido a una supuesta saturación de postulantes.
La ex presidenta también evocó un momento clave de su trayectoria en el que Piñera le propuso considerar su candidatura a la ONU. Bachelet relató cómo, durante una visita a Chile mientras dirigía una agencia de la ONU, Piñera la invitó a reunirse para discutir diversas cuestiones. En ese encuentro, el entonces presidente le planteó la posibilidad de que ella se convirtiera en la próxima Secretaria General, una propuesta que sorprendió a Bachelet en su momento. Esta anécdota no solo pone en relieve el apoyo que recibió anteriormente, sino que también resalta el carácter inesperado de este tipo de candidaturas en el ámbito internacional.
Más allá de los apoyos nacionales, Bachelet enfatizó que cuenta con el respaldo de varias naciones importantes en la región, como Brasil y México, lo que refuerza su decisión de continuar con la candidatura. A pesar de la oposición del gobierno de Kast, la ex mandataria se mostró decidida a pelear por ser la primera mujer en ocupar el cargo de Secretaria General de la ONU, considerando que, independientemente del resultado, la lucha por la paridad de género en posiciones de liderazgo global es esencial.
El futuro de la candidatura de Bachelet aún permanece incierto, pero su compromiso y su voluntad de avanzar en la contienda demuestran una fuerte determinación. A medida que la fecha de la elección se aproxima, su capacidad para consolidar apoyos internacionales y generar una discusión en torno a la equidad de género en la política global será crucial. De esta forma, la figura de Bachelet vuelve a ganar protagonismo en la política internacional, recordando a todos los involucrados que cada paso legítimo hacia el liderazgo es una victoria en sí misma.




