El otoño en el hemisferio sur trae consigo el esplendor de la campaña de cítricos, un sector clave para la economía peruana. Recientemente, Portalfruticola.com entrevistó a David Sandoval, CEO de Fluctuante, quien destacó que en 2024 los cítricos lograron posicionarse como el séptimo producto más importante en las exportaciones totales de Perú. Con unas cifras que superaron las 301,000 toneladas de cítricos exportados, el valor total alcanzó los 358 millones de dólares, lo que evidencia el crecimiento y la relevancia de este sector en el mercado internacional. La mejora en la producción, atribuida a la madurez de las plantaciones, ha sido fundamental para alcanzar estos logros y ha permitido que los cítricos peruanos compitan en un ámbito global cada vez más desafiante.
En la presente temporada de cítricos, los resultados son positivos. Durante el primer trimestre de 2025, Perú registró exportaciones por un valor de 22 millones de dólares, representando un incremento del 25% en valor y un 41% en volumen en comparación con el año anterior. Este crecimiento se debe, en gran parte, a la escasez de naranja en grandes países productores como Brasil y China, lo que ha abierto puertas a la demanda de cítricos peruanos. Entre los productos más destacados se encuentran el limón Tahití y la mandarina, que han visto un crecimiento significativo en los mercados internacionales.
Las principales zonas productoras de cítricos en Perú incluyen Ica, Piura, Lambayeque y La Libertad, donde la producción se ha consolidado en el último año. Sandoval enfatizó la necesidad de explorar nuevos mercados, especialmente para el limón Tahití, el cual ha demostrado ser muy apreciado a nivel internacional. En conversaciones con Portalfruticola.com, destacó que, a pesar de haber tenido una buena comercialización, es esencial promover de manera activa la variedad de cítricos que Perú ofrece, más allá de los más conocidos como el limón y la mandarina. Con un objetivo claro, la industria aspira a incrementar sus exportaciones de 300,000 toneladas a 310,000 en los próximos períodos.
A medida que la industria crece, el limón Tahití se ha convertido en un producto estrella, con una valorización actual que se sitúa en 39 millones de dólares, muy por encima de los 11 millones que alcanzó en 2020. Sandoval subraya la importancia de fomentar la demanda en mercados clave como Estados Unidos y los Países Bajos, donde la aceptación del limón Tahití ha sido muy positiva. Sin embargo, advierte sobre los desafíos que enfrenta Perú para consolidar y promocionar estos productos estratégicamente. Esto requerirá un enfoque en la calidad de la producción y en el fortalecimiento de la confianza del mercado.
Finalmente, David Sandoval reflexionó sobre la posición de Perú en el ámbito global de los cítricos, ubicándose en el puesto 18 entre los productores y 14 entre los exportadores. Mientras que países como China dominan el mercado interno, Perú tiene la oportunidad de aprovechar su infraestructura, especialmente a través del nuevo Puerto de Chancay, para expandir su alcance. La necesidad de crear estrategias de comunicación clara sobre la calidad y frescura de sus productos se vuelve primordial, asegurando que los cítricos peruanos cumplan con los estándares internacionales. Sandoval concluyó con la certeza de que solo a través de una buena producción y una sólida promoción, Perú podrá capitalizar su potencial en el competitivo mercado de los cítricos.




