El Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE), desarrollado por la Escuela de Negocios UAI junto a Icare, ha alcanzado en septiembre un nivel de 49,36 puntos, marcando un incremento significativo de 1,16 puntos respecto al mes anterior y de 2,77 puntos en comparación con el mismo mes del año pasado. Este aumento, aunque aún se encuentra por debajo del umbral neutral de 50 puntos, representa el nivel más alto registrado en seis meses, generando un leve atisbo de optimismo en el ámbito empresarial. Sin embargo, la confianza sigue siendo evasiva ya que las expectativas globales de los empresarios permanecen en un contexto pesimista, reflejando una discrepancia entre la percepción favorable y la realidad económica actual, marcada por la contracción del PIB y otros indicadores clave.
Pablo Pincheira, economista de la Escuela de Negocios UAI, comentó que este repunte en la confianza empresarial sugiere una percepción renovada sobre las condiciones económicas a futuro. A pesar de la reciente debilidad en los principales indicadores de actividad, como el Imacec que registró una caída del 1,5% en julio y una tasa de desocupación que alcanzó el 9,5%, las empresas parecen estar construyendo expectativas en torno a una inversión más robusta y una eventual recuperación de la actividad económica. Pincheira advierte que este cambio de perspectiva no se refleja aún en los datos económicos actuales, lo que genera una disonancia entre las expectativas y la realidad inmediata.
A nivel sectorial, el análisis revela un aumento en la confianza en sectores clave como Construcción, Industria y Minería. Estos sectores lograron incrementar sus índices en 3,07, 0,90 y 3,06 puntos, respectivamente, en comparación con el mes anterior. Por otro lado, el sector Comercio, que había mostrado signos de recuperación en meses anteriores, sufrió un retroceso, disminuyendo su indicador en 1,28 puntos. A pesar de este descenso, Comercio y Minería siguen siendo los únicos sectores que se ubican en terreno optimista, con 51,80 y 64,40 puntos, respectivamente, mientras que Industria y Construcción permanecen en niveles pesimistas de 45,94 y 37,50 puntos.
Las expectativas sobre la economía chilena en general, tanto con como sin la inclusión de minería, han mostrado una mejora notable en septiembre, alcanzando 74,8 y 67,3 puntos, respectivamente. Estos indicadores reflejan una recuperación significativa desde los niveles más bajos registrados en julio, 9,0 puntos para el índice que considera minería y 11,7 puntos para el que la excluye. Sin embargo, a pesar de este avance, Pincheira señala que las expectativas aún se mantienen por debajo de los máximos observados a comienzos del año, lo que sugiere un optimismo más moderado en comparación con el primer trimestre.
Finalmente, es relevante mencionar que las expectativas de inflación a 12 meses, según el IMCE, también experimentaron un ligero aumento en septiembre, alcanzando un 4,0%. Esta alza pone fin a una serie de tres descensos consecutivos en los meses anteriores, destacando la preocupación por la estabilidad económica a mediano plazo. En este contexto, el desafío para los empresarios y policymakers será encontrar un balance entre la recuperación de la confianza y la gestión efectiva de los riesgos inflacionarios, con el objetivo de asegurar un crecimiento sostenible en la economía chilena.




