En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el 5 de junio, es necesario realizar un análisis profundo sobre las decisiones que impactan nuestro entorno. Este es un momento crucial para poner de relieve los esfuerzos y logros de Chile en su camino hacia una gestión forestal sostenible. El país ha demostrado un firme compromiso con la preservación de sus bosques, integrando estándares internacionales que respaldan una estrategia de desarrollo ambiental más responsable y alineada con la lucha contra el cambio climático.
Recientemente, Chile se ha convertido en el primer miembro de la alianza internacional PEFC en incorporar los nuevos requisitos europeos de deforestación y degradación cero en su sistema nacional de certificación forestal. Esto significa que todas las operaciones certificadas en el país cuentan con un sistema robusto, incluyendo auditorías independientes y el uso de geolocalización. Esta innovación permite asegurar que no haya conversión de bosques nativos a otros usos del suelo, lo que es fundamental para el resguardo de la biodiversidad y la integralidad de los ecosistemas.
La implementación de estos nuevos estándares responde a la próxima entrada en vigor del Reglamento de la Unión Europea contra la Deforestación (EUDR), que exigirá, a partir de fines de 2025, que los productos de madera y celulosa que ingresen a la UE provengan de fuentes legales y libres de deforestación. El sistema de certificación forestal de Chile, que cuenta con más de dos décadas de experiencia, ha reforzado su estructura para hacer explícita la prohibición de estas prácticas nocivas, estableciendo requisitos medibles y verificables que asegurarán la sostenibilidad en la gestión de sus recursos forestales.
Lejos de ser una simple exigencia burocrática, la implementación del EUDR abre una serie de oportunidades competitivas para empresas que deseen certificarse, mostrando su compromiso con la sostenibilidad y facilitando su acceso a los mercados globales. Esto es especialmente relevante en una era en que la acción climática es imperativa. Las empresas que adoptan estas certificaciones estratégicas no solo cumplen con normativas internacionales, sino que se posicionan mejor en un mercado cada vez más consciente de la necesidad de prácticas responsables y respetuosas con el medio ambiente.
En conclusión, este Día del Medio Ambiente sirve como un recordatorio del compromiso de Chile en su camino hacia la Deforestación Cero. Con 1,1 millones de hectáreas de bosque plantado certificado bajo los estándares de PEFC, el país no solo está trabajando para proteger sus ecosistemas, sino que también está preparando su economía para enfrentar los desafíos ambientales del futuro. La gestión forestal sostenible, promovida por la certificación PEFC, resguarda no solo la flora y la fauna, sino también las generaciones venideras que dependen de estos recursos naturales.




