Se espera que la demanda de cerezas en Asia crezca sostenidamente durante la próxima década, según el informe más reciente de IndexBox. Aunque la tasa de crecimiento anual en volumen se estimará en aproximadamente un 2,3%, alcanzando unas 2,1 millones de toneladas para 2035, el valor del mercado presentará un crecimiento más robusto. Este crecimiento, proyectado a una tasa compuesta anual del 4,5%, sugiere que el mercado asiático de cerezas podría superar los 11.600 millones de dólares en valor mayorista. Esta dinámica indica que, a pesar de la desaceleración en el volumen, el interés por las cerezas continuará siendo fuerte, impulsado por el aumento en el poder adquisitivo y el consumo saludable entre los consumidores asiáticos.
En el ámbito del consumo, Asia alcanzó un consumo de aproximadamente 1,7 millones de toneladas de cerezas en 2024, marcando un crecimiento del 3,7% respecto al año anterior. Este incremento continúa una tendencia anual de crecimiento del 3,9% en el consumo medio durante los últimos once años, en medio de fluctuaciones notablemente alineadas con los patrones de producción. En 2024, el valor del mercado se disparó a 7.100 millones de dólares, con Turquía, China y Uzbekistán como los principales consumidores, representando juntos un 78% del total. La tendencia de mayor crecimiento se observa en China, que ha visto un aumento del 19,2% en su consumo desde 2013, reflejando un interés creciente en las cerezas que también se traduce en una mayor inversión en marketing y distribución.
La producción de cerezas en Asia alcanzó aproximadamente 1,3 millones de toneladas en 2024, experimentando una caída del 5,4% en comparación con el año anterior. A pesar de un crecimiento promedio a largo plazo del 1,8% desde 2013, este descenso se debe a condiciones climáticas adversas y variaciones en el rendimiento. Turquía se mantiene como el mayor productor, responsable de 696.000 toneladas, mientras que Uzbekistán e Irán siguen en relevancia, aunque con tendencias diferentes en su producción. En términos de valor, la producción total fue de 3.500 millones de dólares en 2024. Aunque el rendimiento promedio ha mostrado un ligero descenso, se espera que mejoras tecnológicas y prácticas agrícolas sostenibles contribuyan a un eventual repunte en los próximos años.
El comercio de cerezas en Asia ha sido dinámico, con importaciones que alcanzaron 537.000 toneladas en 2024, un notable incremento del 23% respecto al año anterior. Este aumento refleja la fuerte dependencia de China, que representa el 84% de las importaciones totales. El precio de las cerezas importadas también ha aumentado, con un promedio de 7.576 dólares por tonelada, lo que indica una inflación en los costos y una mayor competencia por los productos de alta calidad. A pesar de la caída de las exportaciones, que se ubicaron en 143.000 toneladas, el largo plazo muestra un incremento en el volumen exportado en relación con años anteriores, reafirmando la posición de Turquía como líder en el sector.
Las proyecciones para la industria de cerezas en Asia deben ser consideradas dentro del contexto del creciente interés por productos saludables y el uso de las redes sociales en la promoción de frutas frescas. Este nuevo panorama de ventas ofrece oportunidades significativas para los productores y comerciantes, especialmente en mercados emergentes donde la demanda continúa escalando. Con una base de consumidores más amplia y educada sobre los beneficios de las cerezas, así como estrategias de marketing digital robustas, la industria se posiciona para afrontar los retos y capitalizar las oportunidades que surgirán en la próxima década.




