El dólar cerró este lunes en Chile marcando un valor de $900,47, experimentando una disminución de $8,41, lo que representa un descenso del 0,93%. Este cambio en el tipo de cambio se produjo en un contexto donde el peso chileno recuperó terreno, impulsado principalmente por factores externos, a pesar de los datos de actividad económica interna que se mostraron débiles. La tendencia a la baja del dólar se vio favorecida por el comportamiento del cobre, que tras la apertura de Wall Street aumentó un 0,6%, alcanzando los US$6,31 la libra, cifra que mantiene al metal rojo en niveles elevados.
El cobre continúa siendo un soporte fundamental para la moneda chilena, gracias a las expectativas de demanda estructural ligadas a novedosas tecnologías como la inteligencia artificial, la modernización de redes eléctricas y la transición energética hacia fuentes más sostenibles. Sin embargo, los mercados aún enfrentan riesgos, especialmente debido a las señales de un debilitamiento de la economía china y un entorno global caracterizado por tasas de interés más restrictivas. Estas variables han generado incertidumbres que afectan las proyecciones tanto a nivel local como internacional.
Adicionalmente, un retroceso en el Dollar Index contribuyó a la presión bajista sobre el tipo de cambio chileno, aunque su caída fue moderada, finalizando en 98,71 puntos, lo que implica una disminución de cerca del 0,28%. La debilidad del dólar en el contexto global provisora de un alivio temporal en las presiones del tipo de cambio local. Sin embargo, el fuerte ambiente externo sigue imposibilitando una caída más profunda del dólar, ya que las tensiones inflacionarias continúan presentes.
En el ámbito local, los datos de Cuentas Nacionales han limitado el potencial de fortalecimiento del peso chileno. Recientemente, se reveló que el PIB del primer trimestre experimentó una contracción del 0,5% en términos anuales, lo cual ha despertado preocupaciones sobre la salud del sector minero, industrial y las exportaciones en general. Estos antecedentes dificultan una apreciación más significativa del peso frente al escenario incierto que prevalece en el país.
En resumen, aunque el dólar ha mostrado una caída notable en Chile gracias al avance del cobre y la debilidad global de la divisa estadounidense, el panorama local sigue estando marcado por un crecimiento mediocre, inflación persistente y las dudas sobre las políticas monetarias de la Reserva Federal. Esto establece un contexto de cautela que probablemente mantenga el tipo de cambio en niveles similares durante las próximas jornadas, a medida que los inversores permanecen atentos a las futuras señales económicas tanto de Chile como del exterior.




