En un contexto de incertidumbre económica y creciente competencia, las empresas chilenas afrontan el año 2026 con una clara intención de maximizar la eficiencia operativa. La reciente encuesta realizada por Defontana a 232 organizaciones de distintos tamaños y sectores señala que el 73% de los encuestados prioriza la optimización de procesos y la reducción de costos, relegando la innovación a un segundo plano. Este enfoque pragmático es fundamental, dado que las empresas buscan hacer más con los mismos recursos en un entorno donde las limitaciones presupuestarias representan el principal desafío. Las prioridades estratégicas han cambiado, y el análisis basado en datos se posiciona como la clave para sostener la competitividad en el próximo año.
A pesar del auge del discurso sobre la inteligencia artificial, la encuesta revela un notable desacuerdo entre los líderes empresariales respecto a su implementación. Apenas un 35,8% de los encuestados considera que la inteligencia artificial será una prioridad estratégica en 2026. En contraste, un 40,9% manifiesta su oposición, sugiriendo que las empresas aún están evaluando los riesgos y costos asociados con tecnologías emergentes. Diego González, CEO de Defontana, destaca la naturaleza pragmática del empresariado actual, indicando que mientras la IA puede generar expectación, los líderes prefieren concentrarse en optimizar sus operaciones y asegurar rendimientos concretos antes de embarcarse en innovaciones complejas.
La digitalización continúa siendo un área de interés significativo para las empresas, con un 69,4% planeando invertir en digitalización y automatización en 2026. Sin embargo, casi el 40% de los encuestados reconoce enfrentar desafíos tecnológicos que impiden una implementación exitosa. Este dato evidencia una brecha importante entre las intenciones de transformación digital y la capacidad real de ejecución. Según González, la transformación digital ha evolucionado de ser una promesa idealizada a convertirse en un desafío operativo tangible, donde el acceso a recursos y capacidades adecuadas es crítico para alcanzar los objetivos deseados.
La sostenibilidad y el desarrollo del talento emergen como áreas de alta importancia en el discurso empresarial, aunque su implementación sigue siendo cuestionable. Más del 54% de las empresas afirman que la sostenibilidad será un eje central, pero solo un 16% ha logrado incluirla en sus prioridades estratégicas. Para la gestión de personas, si bien el 65% reconoce la importancia del bienestar y desarrollo del talento, un 27% enfrenta la escasez de personal especializado y un 36% cita la resistencia cultural como una barrera significativa. Estos contrastes resaltan una diferencia entre las aspiraciones y la realidad operativa de las empresas en Chile.
En general, las organizaciones evalúan su preparación para el 2026 con un promedio de 7,8 sobre 10, reflejando un optimismo moderado. Sin embargo, un cuarto de las empresas se sienten rezagadas en sus objetivos, reconociendo el creciente apremio por tomar decisiones estratégicas efectivas. Según González, este informe refleja un cambio en la mentalidad empresarial hacia una mayor autoconciencia y un enfoque en decisiones que generen un impacto real, subrayando la consigna de “menos promesas, más eficiencia” para el próximo año.




