El Ministerio de Energía de Chile, en colaboración con la consultora InData y la iniciativa ConvergEN+, ha lanzado la tercera edición del Estudio de Usos de la Energía de los Hogares de Chile, con miras a medir cómo las familias chilenas gestionan su consumo energético para el año 2026. Este estudio de referencia, que se realizó anteriormente en 2009 y 2018, busca obtener una comprensión detallada de los combustibles utilizados en los hogares, sus distintos usos, los equipos involucrados y las proporciones del consumo. La iniciativa fue presentada en un encuentro que reunió a representantes del Ministerio de Energía, ConvergEN+, y empresas del sector energético y retail que cofinancian el proyecto.
El estudio se llevará a cabo a través de aproximadamente 3.800 encuestas presenciales en diferentes regiones de Chile, abarcando todas las zonas térmicas del país. El trabajo de campo comenzará a finales de junio y se espera que dure entre dos y tres meses, con resultados preliminares programados para diciembre de este año y conclusiones finales en abril de 2027. Esta información será fundamental para desarrollar una hoja de ruta de descarbonización de la demanda térmica en el marco de la estrategia del ConvergEN+ hacia 2029.
Una de las características destacadas de esta edición es la inclusión de nuevas preguntas relacionadas con temas emergentes como la electromovilidad, las bombas de calor y el uso de electrodomésticos inteligentes. Estos elementos son cruciales para comprender cómo las familias chilenas están adaptándose a las nuevas tecnologías y tendencias en el uso de energía. Marcelo Urrutia, jefe de la División de Energías Sostenibles, enfatizó que este estudio responde a la necesidad de mantenerse actualizado en los hábitos de consumo de energía después de ocho años, con el objetivo de diseñar políticas públicas más efectivas y alineadas con las necesidades de la población.
Claudia Galleguillos, directora de ConvergEN+, subrayó los retos que el cambio climático impone en términos de climatización en los hogares. Según estudios internacionales, se anticipa que las muertes relacionadas con el calor superarán a las que se asocian al frío debido al cambio climático, lo que implica urgentemente la adopción de sistemas que ayuden a los hogares a adaptarse a estas condiciones adversas. En este sentido, los resultados del estudio no solo servirán para informar políticas públicas, sino que también permitirán hacer comparaciones con proyecciones del cambio climático.
Finalmente, los resultados del estudio estarán disponibles como un bien público de acceso libre. Las empresas cofinanciadoras tendrán la oportunidad de añadir preguntas específicas a sus intereses, utilizando la infraestructura de campo que ya se ha establecido para el estudio. De este modo, se espera que la información recolectada no solo beneficie al sector público en el diseño de políticas adecuadas, sino que también proporcione a las empresas del sector energético datos valiosos para el desarrollo de nuevas soluciones que respondan a las demandas cambiantes de los hogares chilenos.




