En una impactante entrevista con Néstor Aburto y plataformas de Bío Bío, la abogada y activista boliviana Beller ha revelado preocupantes detalles sobre el consultor argentino Fernando Cerimedo, quien ha sido señalado por su presunta participación en el proceso electoral chileno. Beller afirma que Cerimedo alardeaba de haber trabajado con el “equipo de K”, en clara alusión a José Antonio Kast, actual presidente de Chile. Esta declaración sugiere que Cerimedo no solo tenía un interés superficial en la política chilena, sino que jugó un papel activo y posiblemente estratégico en la campaña que llevó a Kast al poder, lo que plantea serias interrogantes sobre la intervención extranjera en asuntos políticos internos.
La implicación de Cerimedo en el proceso electoral está siendo investigada tras las afirmaciones de Beller, que revelan contactos constantes entre el consultor y figuras chilenas durante el conteo electoral. Según su testimonio, Cerimedo estaba en comunicación fluida con sus colaboradores en Chile, sugiriendo que su influencia podría haber sido más que accidental. Esto despierta la necesidad de esclarecer quién financió su trabajo y cuál fue el verdadero impacto de sus acciones en la elección presidencial. Las revelaciones de Beller abren un nuevo capítulo en la investigación sobre la manipulación electoral en Latinoamérica.
Además, Beller aseveró que Cerimedo había afirmado haber ”frenado” el proceso constitucional chileno, describiéndolo como uno de sus mayores logros profesionales. A pesar de no poder recordar nombres específicos de los supuestos senadores y diputados con los que trabajó, su declaración destaca la operativa de comunicación política que Cerimedo utilizó. Estos métodos incluían el uso de campañas digitales y movilización de influenciadores, lo que sugiere que su estrategia fue compleja y bien organizada, apuntando a un manejo coordinado para influir en la opinión pública en Chile.
Las operaciones de Cerimedo no parecen limitarse a la esfera política tradicional, ya que Beller destacó un sofisticado uso de tecnología, incluyendo inteligencia artificial, para crear cuentas digitales que simulan perfiles reales en redes sociales. Aseguró que Cerimedo impartía instrucciones a su equipo para manipular el discurso comunicacional y operaba cuentas de bots que eran virtualmente indistinguibles de usuarios reales. Esta utilización de tecnologías avanzadas para influir en campañas políticas añade un nivel inquietante al ya complejo panorama de las elecciones en Chile.
Mientras tanto, Cerimedo permanece en prisión preventiva en Bolivia, vinculado a un ataque armado que sufrió Beller, quien lo acusa de haber organizado la emboscada. A medida que la investigación avanza, las declaraciones de Beller podrían tener un impacto significativo en el análisis de operaciones de manipulación electoral, no solo en Bolivia, sino en toda la región. La creciente preocupación por la influencia extranjera en elecciones democráticas exige respuestas claras sobre quién contrata y financia estos consultores, así como la naturaleza de sus intervenciones en procesos políticos nacionales.




