Santiago, noviembre de 2025. Chile ha establecido metas ambiciosas para su transición energética, con un objetivo de alcanzar 25 GW de capacidad de producción de hidrógeno verde para 2030. Adicionalmente, busca convertirse en líder en exportaciones de Power-to-X (PtX) y comprometerse a alcanzar la neutralidad en carbono para 2050. Sin embargo, el éxito de estas metas dependerá de la capacidad del país para superar importantes desafíos, como los procesos de autorización, los altos costos de implementación y la escasez de mano de obra calificada. En este contexto, se realizó el foro “Del laboratorio a la industria: convertir el hidrógeno verde en realidad”, que reunió a más de 100 empresas líderes del sector energético de Alemania y Chile con el fin de abordar estos retos y fomentar la inversión en investigación y desarrollo (I+D). Luis Felipe Ramos, Subsecretario de Energía, resaltó la importancia de esta colaboración y el compromiso de Chile hacia políticas de descarbonización sostenibles y a largo plazo.
Una de las iniciativas destacadas fue el proyecto Power-toMEDME, un programa de I+D de cooperación bilateral que busca optimizar la producción de combustibles como el metanol y el éter dimetílico a partir del hidrógeno verde. Este programa, que cuenta con el respaldo financiero del Ministerio Federal de Investigación, Tecnología y Espacio de Alemania, se ha destacado por sus contribuciones significativas hacia la eficiencia productiva. La Embajadora de Alemania en Chile, Susanne Fries-Gaier, subrayó que este avance no solo tiene implicaciones ambientales positivas, sino que también potencia nuevas oportunidades económicas, posicionando tanto a Chile como a Alemania como actores relevantes en el mercado internacional de energía limpia.
Un área clave en el progreso del hidrógeno verde es la reducción de costos y el consumo energético en su producción. Durante los dos años de investigación del proyecto, se llevaron a cabo estudios tecno-económicos y se validaron diseños para la reconversión de camiones mineros. Frank Dinter, gerente general de Fraunhofer Chile Research, destacó que los hallazgos validados ofrecen un camino claro para que Chile avance en su estrategia de hidrógeno verde, facilitando la demanda desde sectores industriales, especialmente aquellos difíciles de electrificar. Los productos como el metanol verde y el dimetil éter podrían utilizar la infraestructura existente, lo que representa un avance crucial hacia la descarbonización inmediata en el país.
La formación de capital humano es otro pilar esencial en la transición energética. Según Cornelia Sonnenberg, directora ejecutiva de AHK Chile, es fundamental que la formación técnica y profesional se alinee con las necesidades del sector, desde la construcción y montaje hasta la operación y mantenimiento de las plantas de hidrógeno verde. Este año, se presentó una hoja de ruta que identifica 15 perfiles laborales estratégicos, desarrollada con la participación de más de 300 actores de diversos sectores a lo largo de las regiones de Antofagasta, Biobío, Metropolitana y Magallanes. Este enfoque territorial y colaborativo busca asegurar que la capacitación se ajuste a las realidades locales y a las demandas del mercado.
Por último, Chile cuenta con ventajas competitivas que pueden catapultarlo a un rol protagónico en el ámbito del hidrógeno verde a nivel global. Con su estabilidad política, abundantes recursos naturales e infraestructura en energías renovables, el país está preparado para no solo satisfacer su demanda interna, sino también para convertirse en un líder en exportación de este combustible limpio. Desde AHK Chile, se enfatizó que esta colaboración internacional puede consolidar a Chile como un socio estratégico en la producción de hidrógeno verde, contribuyendo así al desarrollo de un mercado global que prioriza la sostenibilidad y la descarbonización.




