Aunque la selección chilena no participará en la Copa del Mundo, el evento deportivo sigue teniendo un impacto significativo en la economía de la región. Expertos afirman que los cambios en los hábitos de consumo, que incluyen un aumento en el uso del delivery y una mayor demanda de artículos específicos, obligarán a las empresas a adaptar sus estrategias operativas. Compañías de distintos sectores enfrentarán la necesidad de reorganizar sus operaciones para manejar los picos de demanda que se generan antes y durante los partidos, incluso si el país no está representado en el torneo.
Los estudios realizados por Worldpanel por Numerator revelan que durante los eventos deportivos masivos, el consumo en hogares aumenta considerablemente, particularmente en categorías como alimentos y bebidas. En América Latina, se estima que un 34% de los consumidores planean realizar pedidos de comida para disfrutar durante los partidos. Esto ocasiona que las empresas deban preparar sus operaciones logísticas para atender un volumen de pedidos concentrado en periodos muy cortos, lo que plantea un desafío significativo en términos de eficiencia y capacidad de abastecimiento.
Uno de los puntos críticos para las empresas de distribución es la llamada ‘última milla’, donde los errores pueden resultar costosos. Se estima que cada entrega fallida puede generar pérdidas de hasta 17 dólares, teniendo en cuenta los reintentos y los costos adicionales en logística y atención al cliente. Los operadores logísticos tendrán que ser ágiles, ajustando rutas en tiempo real y monitorizando el flujo de tráfico para evitar cuellos de botella y demoras que afecten la satisfacción del consumidor.
Asimismo, los horarios de mayor demanda tienden a concentrarse minutos antes de que empiecen los partidos, lo que añade un nivel extra de complejidad a las operaciones. Las empresas deben estar preparadas para cambios repentinos en el tráfico urbano y variaciones en la disponibilidad de productos. La digitalización logística y el uso de herramientas de monitoreo en tiempo real son cada vez más importantes para garantizar una respuesta efectiva ante estas fluctuaciones en los patrones de consumo.
Más allá de los aspectos deportivos, la Copa del Mundo resalta cómo los eventos globales pueden influir en las dinámicas de compra y operación de las empresas en un contexto latinoamericano. Desde QuadMinds destacan que el impacto de tales eventos trasciende las fronteras de los países participantes, alterando patrones de consumo y presión sobre las operaciones logísticas. Las empresas se ven obligadas a desarrollar nuevas capacidades operativas para poder acompañar esta creciente demanda y asegurar una experiencia satisfactoria para el consumidor.




