A principios de este mes, Tim Cook, CEO de Apple, anunció que la compañía comenzaría a importar iPhones fabricados en India para cubrir gran parte de la demanda en Estados Unidos. Esta decisión ha generado una reacción adversa por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, quien expresó su descontento durante una cumbre empresarial en Doha. Trump enfatizó que había discutido directamente con Cook, instándole a que Apple disminuyera su producción en India y trasladara sus esfuerzos de fabricación de nuevo a EE. UU., argumentando que el país podría beneficiarse significativamente de un aumento en la producción local.
Trump, que ha liderado una política ofensiva en términos tarifarios, no escatimó en sus críticas al enfoque de Apple hacia la producción en India. Según él, le hizo saber a Cook que, aunque ha tenido una buena relación con él y considera que Apple podría aportar con $500 mil millones a la economía, su decisión de establecer producción en India era, en su opinión, perjudicial para los intereses estadounidenses. “Puedes construir en India si quieres cuidar de India”, afirmó Trump, haciendo hincapié en que debería priorizar la creación de empleo en EE. UU.
Por su parte, Apple no se ha pronunciado de inmediato acerca de los comentarios de Trump. Este encontronazo ocurre en un contexto en el que la empresa había revelado planes significativos para invertir $500 mil millones en los próximos cuatro años en la expansión de su fabricación en territorio estadounidense. Estos planes incluyen la apertura de nuevas instalaciones, la creación de más de 20,000 empleos y la implementación de una academia dedicada a la fabricación, lo que podría mitigar el impacto de activos en el extranjero.
La controversia escaló un día después de que el gobierno indio aprobara un proyecto de $435 millones de Foxconn, el gigante tecnológico que colabora con Apple para la fabricación de chips en India. Este avance es parte de los esfuerzos de Apple por diversificar su producción y reducir su dependencia de China, lo cual es un factor crítico, especialmente en el clima actual de tensiones comerciales. Aumentar la capacidad de producción en India no solo podría beneficiar a Apple, sino también apoyar el crecimiento de la industria tecnológica local.
Adicionalmente, un informe de Bloomberg publicado en abril afirmó que Apple produce actualmente el 20% de sus iPhones en India, y el Financial Times resaltó que la compañía tiene como objetivo importar todos los iPhones vendidos en EE. UU. desde la India para el año 2026. Esta ambiciosa estrategia de producción podría cambiar radicalmente el panorama del mercado de smartphones en América del Norte, pero también se enfrenta a la disyuntiva de satisfacer demandas políticas y económicas de ambos gobiernos, mientras navega por el complejo tejido de relaciones industriales que se dibujan entre Estados Unidos e India.




