En el contexto de la creciente necesidad de fuentes de energía alternativas, los generadores portátiles se han vuelto una opción cada vez más popular entre los hogares. Sin embargo, la falta de uso prolongado puede llevar a una serie de problemas que podrían impedir su funcionamiento eficaz en momentos críticos. Según Manuel Eyzaguirre, Gerente General de Kaltemp, es crucial no solo tener un generador sino también entender su mantenimiento adecuado para evitar situaciones potencialmente peligrosas. Antes de encender uno después de meses, es fundamental revisar el estado del aceite, combustible, filtro y batería, ya que estos componentes pueden deteriorarse si no se utilizan regularmente.
Uno de los aspectos más importantes del mantenimiento de un generador, como el Watson 2200 de Kaltemp, es el cambio de aceite. Cada modelo tiene su propio manual que debe seguirse, pero como regla general, el aceite debe ser revisado antes de cada uso. Para el Watson 2200, el primer cambio se debe hacer tras un mes o 20 horas de funcionamiento, dependiendo de qué ocurra primero, seguido de cambios cada seis meses o 100 horas. Utilizando aceite SAE 10W-30, es vital que el generador esté apagado y en una superficie nivelada al momento de realizar esta revisión.
La prevención de problemas antes de un posible corte de luz se puede lograr siguiendo una lista de verificación sencilla que incluye una prueba de encendido del generador. Esto implica ponerlo en marcha al aire libre y revisar que no haya fugas, humo anormal o excesivas vibraciones. Además, es fundamental verificar el estado del combustible, asegurándose de que sea gasolina sin plomo en buen estado. Si el generador ha estado guardado por un tiempo prolongado, es recomendable drenar el tanque y el carburador antes de cualquier uso, tal como indica el manual del Watson 2200.
Las cuestiones de seguridad son esenciales a la hora de operar generadores. La producción de monóxido de carbono por los generadores a gasolina representa un riesgo significativo, ya que este gas, incoloro e inodoro, puede ser mortal si no se maneja adecuadamente. Eyzaguirre enfatiza que los generadores nunca deben ser operados dentro de espacios cerrados, ni siquiera con puertas abiertas. Las recomendaciones del CDC indican que deben usarse al aire libre, a más de 6 metros de cualquier abertura de la vivienda, y con el escape dirigido lejos de las mismas para minimizar la exposición al gas tóxico.
Finalmente, al considerar la compra de un generador, es vital tener en cuenta no solo la potencia máxima, sino también la nominal, ya que esto asegurará que pueden cubrir las necesidades esenciales de energía y sus picos de inicio. Otros factores a considerar incluyen el nivel de ruido, la autonomía, el peso y la disponibilidad de repuestos. Un generador bien elegido, complementado por un mantenimiento riguroso y un uso seguro, no solo proveerá energía en momentos críticos, sino que también garantizará el bienestar familiar en situaciones de emergencia.




