A inicios de esta semana, Portalfruticola.com destacó un hito en el comercio de frutas entre Argentina y China, al informar que más de 2 mil cajas de peras frescas de la Botou Dongfang Fruit Co., Ltd. dejaron el país asiático con destino al mercado argentino. Esta carga representa 17,5 toneladas de fruta, valoradas en 183.000 yuanes, aproximadamente 25.420 dólares. A pesar de esta importante exportación, las peras chinas aún no están disponibles para la venta en Argentina, ya que actualmente se encuentran en tránsito. Esta noticia ha generado un intenso debate sobre la competitividad de la producción local y el impacto de la importación de frutas extranjeras.
Facundo Fernández, secretario de Fruticultura de Río Negro, expresó su preocupación por el hecho de que sea posible importar peras chinas a un costo inferior al de su producción nacional. “Es incoherente que desde China puedan ofrecer peras a precios más bajos que los nuestros”, comentó. Fernández hizo hincapié en que esta situación no representa una amenaza inmediata debido al bajo volumen de importación, pero sí es una señal que debería incitar a revisar las políticas públicas que afectan a las economías regionales, abogando por menos carga impositiva e incentivos para fomentar la exportación local.
En conversación con Portalfruticola.com, Nicolás Sánchez, presidente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), abordó el tema de los envíos desde China y la apertura de mercados. “No podemos pretender un mercado cerrado, somos una industria que exporta a 60 países”, afirmó. A pesar de su preocupación, Sánchez destacó que la llegada de peras chinas podría ser vista como una oportunidad para Argentina, sugiriendo que si se logra coordinar una exportación exitosa, podría abrir las puertas para una igualdad en las condiciones comerciales entre ambos países.
Sánchez también reconoció que la exportación de peras frescas a China implica cumplir con rigurosos protocolos fitosanitarios que comienzan mucho antes del envío. Esto incluye el registro de los campos de producción y el seguimiento constante de las condiciones sanitarias hasta el embarque. “De las 1.000 hectáreas que producen peras, apenas 50 contenedores son exportados”, señaló, planteando la necesidad de iniciar un diálogo para lograr condiciones equitativas que permitan a los productores argentinos acceder a mercados como el chino.
Finalmente, es importante mencionar el “Protocolo de Requisitos Fitosanitarios para la Exportación de Fruta Fresca de Pera y Manzana Origen China a la República Argentina”, firmado entre SENASA y AQSIQ. Este acuerdo establece las normas que deben seguirse para asegurar que la fruta llegue libre de plagas y enfermedades, lo que incluye el tratamiento de frío comercial durante el transporte. Sin embargo, a la fecha, las peras y manzanas argentinas aún enfrentan restricciones significativas para ingresar a China bajo criterios equivalentes, lo que subraya la necesidad de renegociar los términos para mejorar la competitividad de los productos locales.




